Escrito por Guillermo Quijano    Sábado, 04 de Julio de 2009 21:06   
La Cámara de Diputados
Massa, kirchner, ScioliHay dos grandes desproporcionalidades en nuestra proporcional elección de diputados nacionales. La primera, tiene que ver con que cada provincia constituye un distrito, pero la cantidad de diputados elegidos por cada distrito es distinta a la que le correspondería de acuerdo a la proporción de habitantes de ese distrito con respecto al total nacional. Así, a la Rioja le corresponde la elección de cinco diputados, que representa más que el 1,9% del total de 257 bancas de la cámara baja. Sin embargo, el distrito de la Rioja tiene el 0,8% del total de electores nacionales.
Fenómenos similares se dan para distritos como Tierra del Fuego, Santa Cruz, Catamarca y otros. El fenómeno inverso se observa en distritos como la Provincia de Buenos Aires, que tiene casi el 40% del total de los electores nacionales, pero le corresponde la elección de alrededor del 27% del total de las 257 bancas de la Cámara de Diputados.

Las causas de este tipo de desproporcionalidades son varias, entre las cuales pueden nombrarse el incumplimiento del mandato constitucional de actualizar la representación en base a los censos (artículo 45).

La otra gran desproporción tiene que ver con el uso del sistema D’Hont para la asignación de bancas. Existe un cierto consenso académico en que este sistema, a pesar de ser proporcional, introduce un sesgo que favorece a los partidos grandes, ya que no asigna directamente porcentaje de bancas a porcentaje de votos, sino que lo hace a través de una serie de cocientes.

Ambas  cuestiones requieren explicaciones complejas, que exceden los propósitos de este artículo, pero sus consecuencias no. En la geografía electoral de las elecciones legislativas, es estratégicamente mejor “provincializar” las elecciones, ya que el sistema favorece a los partidos con gran implantación territorial; o por lo menos, a aquel partido que con una buena elección en un distrito importante, pueda liderar una coalición con los ganadores de los distritos más pequeños del interior. En términos de gobernabilidad, la Cámara de Diputados es de quien gane en la Provincia de Buenos Aires y pueda pactar con los gobernadores de Santa Cruz, Tierra del Fuego, la Rioja, Misiones, etc.

La cuestión capital es ¿Cómo afecta esto las siguientes elecciones?
La mayoría de la ilustración de Artemio López.

Con el sistema D’Hont, es sumamente difícil hacer una previsión, porque se requiere para ello los números absolutos de votos emitidos para cada fuerza. A continuación mostramos una proyección a partir de porcentajes. Debe tenerse en cuenta lo siguiente: en aquellos distritos donde el FPV sea la primera fuerza y/o donde aventaje de manera clara (4 o 5 puntos porcentuales a las segunda o tercera fuerza, el número de bancas resultantes (que nosotros mostramos en decimal) tendería a redondearse hacia arriba (la cantidad de escaños sería más que la proporción de votos). Por ejemplo, en Santiago del Estero, probablemente el FPV obtenga 4 y no 3 bancas. En donde no se cumplan estas condiciones, como Santa Fe, San Luis o Capital Federal, es sumamente difícil que el FPV obtenga siquiera una banca para la Cámara Baja: es decir, los escaños que esta fuerza obtendría serían menos que la proporción de votos.

Sobre lo que me gustaría llamar la atención, es que casualmente, sería en los distritos con mayor sesgo a la desproporción (Santa Cruz, La Rioja y Misiones por ejemplo) donde la diferencia a favor del FPV sería mayor de acuerdo a estas tendencias. En suma, creo que pueden sacarse dos conclusiones:

1) Que es difícil que el gobierno nacional se vea en problemas después del 28 de Junio con estos números. El balance le arrojaría como un máximo 16 diputados menos, pero seguiría conservando un número amplio. Necesitará aliados para gobernar, pero el escenario de la ingobernabilidad se ve sumamente improbable.

2) Qué los distritos donde más diputados perdería serían los distritos más grandes: Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, no obstante, se trata de los distritos que más se ven afectado por el sesgo de desproporción, lo cual atenúa fuertemente el efecto de caída de intención de voto que ha sufrido el gobierno desde el año pasado hasta ahora.

En cualquier caso, todavía hay que esperar hasta las elecciones. Todavía resta ver que pasa con los indecisos.

Aclaración sobre las fuentes: se utilizaron para este artículo los datos de Consultora Equis, tal como fueron publicados por Artemio López en su blog, cruzándolos con la base de datos de diputados disponible en el sitio oficial de la Cámara. Provincia de Buenos Aires, a pesar de ser un sólo distrito, aparece aquí desagregada en Conourbano e Interior, a partir de la idea de López de graficar la diferencia de peso demográfico. Para obtener los demás datos, solo distribuimos los valores correspondientes al distrito de acuerdo a las proporciones de población.

Escrito por Guillermo Quijano.
 
Autor de la nota: Guillermo Quijano

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