Escrito por Santiago Reboreda    Sábado, 04 de Julio de 2009 23:38   
Los presidenciables tras el 28 de junio
Nuevo escenario 2011El kircherismo tenía 115 bancas en la Cámara de Diputados y tras los resultados de los últimos comicios electorales quedó con 103. Mientras tanto, en el Senado pasó de contar con 40 escaños a 36. En el plano nacional, la pérdida de representantes en el Congreso no fue una tragedia si contemplamos que éste es un gobierno que arrastra el desgaste ineludible de seis años de gestión.
Pero por otro lado, también es cierto que el ex presidente Néstor Kirchner puso toda la carne al asador y ahora deberá encontrar respuestas frente a las presiones del peronismo que nunca ha sido indiferente a las derrotas.

La revuelta justicialista

El primer paso de Kirchner fue presentar su renuncia indeclinable a la conducción del Partido Justicialista, luego de perder frente al líder de Unión PRO, Francisco de Narváez, por una diferencia de 2,4 % de votos en la Provincia de Buenos Aires, el principal distrito electoral del país. En su lugar quedó Daniel Scioli, gobernador de la misma provincia y también candidato del Frente Justicialista para la Victoria en los últimos comicios. Esto no conforma a los muchos de los gobernadores y principales referentes nacionales del PJ, quienes buscarán imponer sus propias lógicas y condiciones en la mesa de discusión del peronismo de cara a las elecciones presidenciales de 2011.
Por el momento, el ajustado pero muy efectivo triunfo de Carlos Reutemann, en Santa Fé, sirvió para que al menos, varios medios de comunicación lo posicionen como uno de los potenciales candidatos a disputar el control de la Casa Rosada dentro de dos años. De todas formas falta ver como jugarán otros peronistas de peso, por acumulación histórica o gracias al capital político logrado tras el 28-J: Francisco de Narváez, Felipe Solá, Mario Das Neves, Jorge Busti, José Luis Gioja, Juan Schiaretti, Ramón Puerta, José Alperovich y Juan Carlos Romero, entre otros, trazaran sus propias estrategias en la antesala del 2011.

Cleto se posiciona pero Carrió no pierde las esperanzas

Julio Cobos fue un claro vencedor en estas elecciones. Su lista obtuvo un triunfo abrumador en Mendoza y quedó perfilado también como posible presidenciable para las elecciones de 2011. Sin embargo su posicionamiento político no es normal; por un lado ostenta el cargo de vicepresidente de la República Argentina para el que fue electo en 2007, luego de que se impusiera la fórmula liderada por Cristina Fernández de Kirchner con el 45% de los votos. Por el otro, teje su propia estructura política en el campo de la oposición, para ocupar el espacio de liderazgo vacante en la Unión Cívica Radical que salió muy fortalecida tras los comicios. Por primera vez desde la renuncia del ex presidente Fernando de la Rúa en 2001, la UCR tendrá un precandidato con alto índice de popularidad.
La situación de Elisa Carrió no es parecida. A pesar de que finalmente obtuvo una banca por la Ciudad de Buenos Aires, gracias al 19 % de votos que sacó su primer candidato, Alfonso Prat Gay, el Acuerdo Cívico y Social no logró el segundo lugar esperado debido a la impecable elección que realizó el Proyecto Sur con Pino Solanas a la cabeza, que superó el 24 % y logró meter cuatro diputados en la Cámara Baja. Esta situación no benefició a Carrió, que menospreció su principal distrito electoral y puso en discusión su rol de líder en vistas al 2011. No obstante, gente de su entorno descarta que bastaría con que Carrió arme un escándalo de denuncias contra Kirchner en pleno recinto de Diputados para quedar nuevamente instalada en la carrera presidencial.

Macri se sube al tren del colorado

Pese a que la candidata de PRO, Gabriela Michetti, obtuvo el 31 % de los votos en la capital, no alcanzó para igualar el 46 % alcanzado en 2007. Es decir, la fuerza que gobierna la Ciudad de Buenos Aires vio reducido en un 15 % su cantidad de votos en sólo un año y medio de gestión. Todo este análisis quedó aplacado por la gran e inesperada victoria del colorado De Narváez que compartió un poco de su gloria con su, por ahora, aliado político porteño, Mauricio Macri, quien aprovechó la desmesura del festejo para sumarse también a la lista de presidenciables. La nueva composición de la Legislatura es una preocupación para el PRO y un estimulo para algunos legisladores porteños opositores, que ya se ilusionan con la posibilidad de discutirle al ejecutivo porteño la agenda política de la Ciudad.

El complicado desafío de Scioli
Quién deberá redefinir su estrategia es Scioli, si es que aún pretende liderar un poskirchnerismo capaz de disputar un lugar en la carrera presidencial para 2011. El mandatario bonaerense apostó fuerte; se postuló en medio de su gestión para obtener un escaño en el Congreso, obtuvo su banca, pero finalmente decidió no asumir y seguir al frente del ejecutivo. Atento, fiel a su estilo, se comunicó con De Narváez para felicitarlo por la elección y llamó a su equipo de trabajo a “redoblar más que nunca los esfuerzos”. Por su parte, el conductor de televisión y formador de opinión pública, Marcelo Tinelli, ya le bajó el pulgar y lo echó de la polémica casa de Gran Cuñado.

Escrito por Santiago Reboreda.
 
Autor de la nota: Santiago Reboreda

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