Escrito por Federico Dalponte    Lunes, 23 de Noviembre de 2009 15:32   
Todos los caminos conducen a Cobos
Julio Cobos
Julio César Cobos está pensando sólo en una cosa desde hace poco más de un año. Hace un año que se encuentra obsesionado, encandilado y enceguecido con la idea de ser Presidente de la Nación en el 2011. Hace un año que Cobos es el político con mejor imagen positiva a nivel nacional, o al menos eso dicen algunas estadísticas. Pero también hace un año que Julio César Cleto sabe que no puede dilapidar su fama repentina y que el tiempo, compañero del olvido, es su máximo enemigo.
Cobos ha logrado ser, con sólo 54 años, gobernador de Mendoza, vicepresidente de la Nación y, como si fuera poco, se perfila como uno de los serios candidatos para ocupar la Presidencia dentro de dos años. El joven Cobos, en definitiva, parece haber hecho en brevísimo tiempo mucha más carrera política que el propio Alfonsín. Aunque, a diferencia de éste, aún parece improbable que los libros de historia registren el camino andado por el vice.

Y mientras la sequía acumulaba las tensiones de toda la Provincia de Santa Fe, alguien le avisaba a Hermes Binner que un mendocino a cargo de la Presidencia del Senado lo había proclamado ante la prensa como compañero de fórmula para el 2011. Así es Cobos, impredecible. Sin embargo, queda claro, la invitación no es para comandar el barco, sino para acompañar. Parece poco probable que Cobos esté dispuesto otra vez a ser segundo.

Por su parte, el Partido Socialista no tiene intenciones de discutir candidaturas hasta, por lo menos, bien entrado el 2010, tal como lo ha señalado el propio Rubén Giustiniani. El PS, fiel a su estilo, correrá la discusión hacia el armado de un proyecto de país, aunque, claro está, ahora sabe que cuenta con dos ofertas importantes para que Binner ocupe la vicepresidencia: la de Néstor Kirchner y la de Julio Cobos. Y si bien es probable que el viejo Hermes no se sienta tentado por ninguno de los dos, el tiempo dirá cuánto le pesa al Socialismo la necesidad histórica de comenzar a levantar la apuesta.

Los radicales, mientras tanto, aún tratan de mantener una dieta a base de consensos internos. Y cuando todo parecía encaminarse hacia la serenidad tras el acuerdo por la presidencia del bloque de Diputados nacionales, Ricardo Colombi, gobernador electo de Misiones con la sello de la UCR, otorgó un resonado cachetazo al orgullo radical. Colombi, sin tapujos ni remordimientos de conciencia, se reunió con los Kirchner y dejó en claro que está dispuesto a acompañar a la presidencia a Néstor o a Cristina en el 2011. Y así, tras una rápida reacción de Gerardo Morales, será ahora el tribunal de ética del Radicalismo quien deberá expedirse sobre la expulsión del correntino Colombi. Esto sucede por repatriar a quienes ya se habían marchado hace unos años tras las filas kirchneristas, dirán indignados algunos boinas blancas.

No obstante, otro de los ex “radicales K” que parece haber lacrado nuevamente su pertenencia al centenario partido de Alem es Daniel Katz, quien fuera elegido diputado nacional en el 2007 por el Frente para la Victoria. Lo cierto es que Katz, ex Intendente de General Pueyrredón, es ahora el vicepresidente del bloque de diputados radicales. Sin embargo, distinto parece ser el trato con Julio Cobos en este proceso de repatriación de radicales díscolos; “que primero renuncie a la Vicepresidencia”, lo increpó duramente esta semana Gerardo Morales.
Por su parte Elisa Carrió, otro de los bastiones fundamentales del Acuerdo Cívico y Social, definitivamente cotiza en baja. La ruptura con el GEN de Margarita Stolbizer y la huída de otros dirigentes que, como Enrique Olivera, analizan retornar a las filas radicales, han sido factores decididamente nocivos. 
Sin embargo, otro de los elementos a tener en cuenta es el proyecto de reforma política que avanza a paso decidido por el Congreso y que podría dilapidar las máximas aspiraciones de la Coalición Cívica. En rigor de verdad, a diferencia del ARI, la CC no está conformada como partido nacional, lo que podría generarle a Carrió un condicionante y un nuevo dolor de cabeza. Por otra parte, si la chaqueña se decide por apostar a fortalecer el ACyS deberá, en algún momento no muy lejano, zanjar sus diferencias con Julio Cobos. El mendocino difícilmente conceda el lugar de candidato a presidente que cree tener ganado, y Carrió, en sentido opuesto, difícilmente le conceda a Cobos ese privilegio.

En eso andan los socialistas y los radicales, en eso andan Cobos y Carrió. En eso andan, aspirando a coordinar esfuerzos y mordiéndose la lengua para no hablar de candidaturas. Cobos, en definitiva, genera tantos amores y odios que quizás llegue a ser, en el 2011, el principal factor de divergencias en el Acuerdo Cívico.
 
Autor de la nota: Federico Dalponte

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