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| Profundización del modelo Indigenista en Bolivia, el triunfo de Evo Morales |
![]() Tres elecciones significativas estaban previstas para el 2009 en los países del Cono Sur de América Latina: Uruguay, Bolivia y Chile. Ya dejamos atrás las elecciones uruguayas luego del ballotage en donde obtuvo la victoria José “Pepe” Mujica. También las de Bolivia en donde Evo Morales reafirmó su lugar en la presidencia de dicho país. Tan sólo quedan pendientes las chilenas, pero las dejaremos para más adelante, y nos concertaremos en el fenómeno ocurrido en las tierras bolivianas.
Luego de conocerse los resultados del escrutinio, Evo Morales desde La Paz comenzó a festejar su triunfo, tras haber obtenido el 63 por ciento de los votos. Atrás quedaron los candidatos Manfred Reyes Villa (Plan Progreso Bolivia- Convergencia Nacional- PPB-CN) con el 28 por ciento y Samuel Doria Medina con el 6 (Unidad Nacional). Pero Morales no sólo obtuvo la reelección en su cargo de presidente sino que el Movimiento que lo llevó al poder, el Movimiento al Socialismo (MAS), ganó los dos tercios de las bancas de la Asamblea Legislativa Plurinacional, creada por la nueva constitución, aprobada por referéndum en enero de este año. El MAS se quedó con 85 diputados de 130 y 25 de los 36 senadores, la segunda fuerza será el PPB-CN, ubicado a la derecha en términos ideológicos. Además, se votaron por las autonomías de los departamentos de La Paz, Cochabamba, Chuquisaca, Oruro y la región del Chaco, que dieron el sí en toda su extensión. Y en 11 de los 12 municipios se apoyó el referéndum sobre las autonomías indígenas. Haciendo un poco de memoria acerca de las reformas ya realizadas por Evo, podemos hallar la nacionalización de los hidrocarburos, la Ley de Reforma Agraria (que permite la expropiación de tierras que el Gobierno considere necesarias), la nacionalización de tres petroleras y una compañía de comunicaciones, y una Nueva Constitución. En su discurso, conocido públicamente desde su primera campaña electoral en 2002, aboga por la defensa de los derechos de los indígenas y la unidad nacional. Con esta elección consiguió el apoyo del pueblo a su modelo, y ya tiene las herramientas institucionales necesarias para profundizarlo. Evo Morales, ha planificado la reforma del Tribunal Constitucional, la Corte Suprema, la Corte Electoral y la Fiscalía. Otro dato curioso de esta elección, es que el MAS ganó con el 49 por ciento de los votos en Tarija, uno de los departamentos integrante de la “Media Luna” (Santa Cruz, Beni, Pando, y Tarija). Los mismos se hicieron llamar por ese nombre, al oponerse a las políticas socialistas e indigenistas llevadas a cabo por el presidente, y bregaron por su autonomía, votada en 2008, alcanzando altos picos de tensión con las autoridades nacionales, con peligro de secesión. El MAS es un movimiento indigenista, lo cual significa un fenómeno relativamente novedoso en América Latina, y que se repite en países como Ecuador y Nicaragua. Dicho movimiento surge para defender los derechos de una parte de la población que estaba relegada de la escena política. Aparece dentro del sistema tradicional de partidos y rompe con el esquema del partido político como aparto burocrático. La identificación étnica del pueblo boliviano con Evo Morales es el sostén principal de su figura en el poder. Cierto es, que posee una postura izquierdista y las políticas propuestas y ejecutadas se corresponden con dicha orientación ideológica, pero lejos está de ser un elemento desestabilizador de la región. Morales hacia afuera coquetea con Hugo Chávez, con Raúl Castro, pero dialoga con Cristina Fernández de Kirchner, con Luiz Inacio Lula Da Silva, con Michel Bachelet, los recursos naturales son el eje central de las conversaciones. Hacia adentro fortalece las instituciones y su figura, necesarias para las reformas que considera esenciales para el pueblo que lo elige nuevamente en esta elección. |
