Escrito por Sergio G. Caplan    Viernes, 26 de Marzo de 2010 15:41   
Google vs. China y las nuevas ciberguerras
Google China
Mucho se está hablando del ascenso de China, de su disputa de poder con los Estados Unidos y de la importancia que vuelve a tener Rusia en el sistema internacional. Pero ¿qué genera estos cambios? ¿Cómo se están preparando estos países para el futuro? La tensión entre China y los Estados Unidos es cada vez más fuerte. No bastó sólo con la venta de armas a Taiwán y la visita oficial del Dalai Lama a los Estados Unidos. A todo esto se le suma el nuevo conflicto entre el gigante informático Google y el gobierno de la República Popular de China.

El buscador líder en el mundo amenazó con retirarse del país oriental si no se levantaban las restricciones que el gobierno impone a la búsqueda de ciertos temas que la legislación local prohíbe. Si bien Google ha funcionado bajo estas restricciones desde el comienzo de sus operaciones en China en el año 2006, el reclamo surgió luego de haber recibido un ataque por parte de hackers chinos. La novedad es que este conflicto Google vs. China se da en un marco donde los ataques informáticos han pasado a formar parte de las principales amenazas a la seguridad internacional. 

La seguridad sigue siendo la principal preocupación de las potencias en un sistema internacional cuyas características han venido sufriendo cambios desde la década de los ’90 y en especial a partir del 2001. Por un lado, los Estados Unidos continúan manteniendo una superioridad militar por encima del resto de los países, y cada vez apuestan más a aumentar sus capacidades materiales, es decir, ejércitos, tanques y diversos armamentos. Por el otro, países como China y Rusia, además de invertir en poder material, están apostando a una nueva forma de actuar en el sistema internacional: a través de Internet. Las llamadas “ciberguerras” son conflictos que se desarrollan a través de la red y responden a los intereses políticos de las grandes potencias, aunque muchas veces ni siquiera son manejadas por sus respectivos gobiernos. Los hackers o piratas informáticos pueden ocasionar graves daños a un país, quizá más grandes que mediante un gran ejército y aviones bombarderos.

El ataque que ha sufrido Google hace dos meses se encuentra dentro de una serie de ataques que han recibido casi un centenar de empresas norteamericanas que se conoce como “Operación Aurora”. En un primer momento se sospechaba del gobierno chino, pero luego se confirmó que el ataque provenía de piratas independientes. Existen en China –así como en muchos otros países- grupos de piratas informáticos independientes que actúan atacando empresas o sitios web extranjeros con fines “patrióticos”. Otros ejemplos de este nueva metodología de acción se pueden encontrar en los ataques que han recibido Estonia y Georgia por parte de hackers rusos provocando el cierre de sitios web de importantes empresas e instituciones gubernamentales como respuesta a diferentes agresiones que ha recibido la comunidad rusa en esos países.

La falta de desarrollo del Derecho Internacional respecto a estos delitos informáticos hace muy difícil la tarea de investigación y sanción frente a estos ataques. En primer lugar, habría que analizar la posible relación entre éstos grupos de piratas y sus respectivos gobiernos: ¿Los hackers trabajan para el Estado? ¿Los gobiernos fomentan estos ataques? ¿O simplemente permiten que esto suceda mientras no perjudique a sus países? Lo cierto es que el Gobierno chino, por ejemplo, castiga severamente los ataques perpetrados contra empresas locales, pero no así contra los foráneos. Por otra parte, se debería examinar, en caso de que los ataques fuesen realizados por algún Estado, si los mismos estarían causando daño suficiente como para ser considerados un acto de guerra.

Si bien Google es una empresa privada, sus intereses coinciden con algunos propios de la Casa Blanca, como por ejemplo expandir la libertad de expresión e información a todos los rincones del mundo, siempre y cuando estén bajo su control, claro está. Por ahora el sitio de Google China esta siendo redireccionado al de Hong Kong -donde las restricciones no se aplican-, pero en cualquier momento el gobierno chino podría decidir bloquear por completo el acceso al sitio, elevando aún más el nivel de tensión ya existente.

En resumen, el Siglo XXI se está caracterizando por sus altos niveles de globalización e informatización, y el arte de la guerra no escapa a esa definición. Las nuevas amenazas al sistema internacional utilizan estos recursos para crecer cada vez más. Las redes terroristas no podrían desarrollarse sin la ayuda de Internet y los nuevos “ciberguerreros” demuestran que las futuras guerras podrían ser menos sangrientas, pero más efectivas.

*El lic. Sergio G. Caplan forma parte del Área Académica de Políticargentina

 
Autor de la nota: Sergio G. Caplan

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