Escrito por Políticargentina    Miércoles, 14 de Julio de 2010 18:49   
Políticargentina toma posición sobre el Matrimonio Igualitario
Matrimonio Gay Algunos miembros de Políticargentina hacemos público nuestro parecer sobre un tema que consideramos vital para la igualdad de derechos de los ciudadanos argentinos, a pocas horas de votarse en el Senado.


¿Por qué digo Sí?


Porque considero que la igualdad de derechos es un principio básico para vivir en democracia.
Porque la homosexualidad es tan real como la heterosexualidad.
Porque la diversidad es una característica positiva.
Porque no hay un solo tipo de familia.
Porque nadie puede imponerle una forma de pensar o sentir a los demás.
Porque fomentar la desigualdad legal ocasionará que muchos chicos queden desamparados.
Porque los hijos de padres o madres homosexuales tienen derecho a obtener los beneficios legales que brinda el matrimonio, como el que permite heredar.
Porque me parece insólito e injusto que un funcionario pueda dejar de atender una cuestión por la sexualidad de los intervinientes.
Porque las minorías deben ser representadas debidamente.
Porque no existen ciudadanos de primera o segunda categoría.
Porque si un soltero puede adoptar, prescindiendo de uno de los padres, también pueden hacerlo dos personas del mismo sexo que estén capacitadas para cumplir el rol de forma correcta.
Porque la condición sexual no determina las aptitudes de una persona como padre.
Porque existen ejemplos como España donde el matrimonio gay rige hace varios años y no por eso se derrumbó la institución familiar.
Porque el matrimonio es una institución civil, no religiosa, y por tanto tiene que ser contraído entre iguales, con iguales derechos y obligaciones.

Lo que se está pidiendo no es otra cosa que el dictado de una ley para proteger la identidad y pluralidad que deben promover los valores democráticos y la igualdad de oportunidades y posibilidades sin ningún tipo de discriminación. Son tantos los argumentos a favor de la igualdad de derechos que obviaré hacer referencia a los detractores del proyecto, porque se me haría más fácil generar consenso.

Facundo Alé, coordinador general de Políticargentina




La igualdad como bandera de la razón por sobre la fe


El primer planteo es la necesidad de entender como sociedad que aquellos valores tradicionales, los cuales desde hace siglos nos indican una ética y una moral única, se encuentran frente a cuestionamientos lógicos que, como a lo largo de la historia, terminan cediendo frente a los distintos reclamos de la sociedad: educación laica, matrimonio civil, divorcio, ley de educación sexual, etc.

Entender a la Iglesia como factor de poder en franco descenso nos permite ver cómo se lleva a cabo una campaña discriminatoria y prohibitiva de los derechos de las minorías con la estrategia de apelar a los dogmas de la fe, en contraposición con los argumentos empíricos (gracias a estudios académicos psiquiátricos) e igualitarios que presenta el matrimonio civil para personas del mismo sexo.

En cuanto a la discusión, conservadurismo sí o no, es obsoleta. La historia nos indica que la humanidad conviviendo en sociedad tiende a instalar discusiones que buscan lograr un cambio en las legislaciones, esto nos demuestra que las leyes frente al avance y dinamismo del mundo resultan pétreas e inconsistentes.

En lo que refiere al planteo de los defensores de la postura de la Iglesia y sus dogmas de fe, es preciso comenzar a entender a las instituciones como agentes interdependientes respecto de la sociedad. Una nueva mirada, apuntando a lo dinámico, permite entender que la realidad indica que la familia entre personas del mismo sexo ya existe. Ante la situación, lo único que queda es un reconocimiento legal y, sobre todas las cosas, que ese reconocimiento legal sea pleno consagrando la igualdad de esta minoría.

Por último, resulta necesario indicar que dejando las cosas como están, y aunque digan que no a este proyecto, los solteros homosexuales (matrimonios monoparentales) van a seguir pudiendo adoptar y por lo tanto es preciso subrayar que, ante esta situación, "el interés superior del niño" se verá notoriamente afectado, ya que ante la pérdida del padre civilmente reconocido el menor quedaría bajo la tutela del Estado, con las consecuencias que eso hoy en día acarrea.

Guido Stochyk, director de Políticargentina




Una ley que saldrá tarde o temprano

El matrimonio entre personas del mismo sexo es una cuestión de derechos humanos universales si nos basamos en la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos. El rechazo al matrimonio entre personas del mismo sexo tiene que ver con la homofobia y nos remonta a la prohibición del matrimonio interracial.

La American Psychological Association indica que la institución del matrimonio permite a los individuos un rango de beneficios que tienen un impacto favorable en su bienestar físico y mental. La investigación empírica nos demuestra de manera consistente que los progenitores homosexuales no se diferencian de los heterosexuales en cuanto a habilidades parentales, y que sus hijos no muestran ningún déficit comparados con hijos criados por progenitores heterosexuales.

Hablar de leyes naturales es poner inmensas trabas a una ley que tarde o temprano saldrá, debido a que su sanción implica el otorgamiento de derechos constitucionales a una minoría que de lograr su cometido, no estaría quitando ningún derecho a quienes se manifiestan en contra del matrimonio homosexual. No hay base científica para distinguir entre parejas del mismo sexo y parejas de distinto sexo con respecto a sus derechos legales, obligaciones, beneficios, y deberes otorgados por el matrimonio civil. 

Santiago Reboreda, director de Políticargentina



¡Es la igualdad, estúpidos!

Arturo Jauretche contaba que cuando no entendía algún hecho de la realidad, reparaba en qué opinaban sus acérrimos enemigos –que, a calzón quitado, eran los enemigos del pueblo, si es que esa figura existe como tal. Si el debate sobre el proyecto de ley de matrimonio entre personas de mismo sexo no hubiera dado lugar a que se ejecuten los más sólidos argumentos a favor de la iniciativa, uno podría analizar a algunos actores que se expresaron en contra:

-El Presidente de la Iglesia Católica, Jorge Bergoglio, soplón en los años de plomo.

-La senadora Liliana Teresita Negre de Alonso, ligada al Opus Dei, pronosticó un “tráfico de semen”.

-La inefable Cecilia Pando, figuraba en la primera fila de la marcha que se hizo ayer en contra del matrimonio igualitario.

-Benigno Blanco, el activista ex funcionario de José María Aznar, que consiguió juntar en España medio millón de personas en una marcha en contra del proyecto del aborto…que finalmente se aprobó.
La lista es muy larga y la paciencia cada vez menor. Se alegan cuestiones de “naturaleza”, que tenían que ver con un contexto cultural determinado y que por la propia dinámica de las sociedades van cambiando: en algún momento la esclavitud era vista como algo “normal”.

Se presentan temáticas que tienen que ver con la biología, como si la homosexualidad estuviera relacionada con la capacidad operativa de la industria fabricaputos. Se ha llegado a decir que corre riesgo la reproducción, como si los curas con su imposibilidad de tener relaciones no fueran un “problema” para procrear –porque, como todos sabemos, no puede nacer un hijo de la relación entre dos hombres, como tampoco, ejem, entre un hombre y un chico-.

No voy a seguir enumerando contradicciones, porque con la pericia que acostumbran ya lo han hecho mis colegas anteriormente. Sólo aclarar que las posturas de los opositores al proyecto dan lugar a pensar que están directamente relacionadas al credo.

Las instituciones religiosas se toman su tiempo, señora, ya lo sabemos. La burocracia imperante coquetea con la del régimen stalinista. Pero no pierda las esperanzas, señora; a lo mejor, quién le dice, en 376 años piden disculpas, como hicieron con Galileo.

Iván Schargrodsky, coordinador periodístico de Políticargentina