Escrito por Agustina Ordoqui    Miércoles, 24 de Marzo de 2010 07:38   
Memoria y búsqueda para conseguir justicia
EAAF
En el marco de un nuevo aniversario del golpe de Estado ocurrido en 1976, el Equipo Argentino de Antropología Forense, organización no gubernamental dedicada a la búsqueda de desaparecidos durante la última dictadura militar, lanzó una campaña nacional para el cotejo de datos entre cuerpos encontrados y posibles familiares con el apoyo de la Secretaría de Derechos Humanos y el Ministerio de Salud de la Nación. La antropóloga e integrante del EAAF, Silvana Turner, explicó a Politicargentina en qué consiste esta Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas y contó en detalle cuáles fueron los logros alcanzados por la misión.

-¿Cómo surge el Equipo Argentino de Antropología Forense?

-Nuestra génesis responde a una solicitud de las Abuelas de Plaza de Mayo y la CONADEP a la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias, porque buscaban un mecanismo científico en el que pudieran identificar a sus nietos sin sus padres. Ese mismo año llega al país un antropólogo, Clyde Snow, que los asesoró. En un principio, la CONADEP tenía información sobre posibles lugares de entierro y se estaba trabajando con palas mecánicas. Se ordenaron las exhumaciones al cuerpo forense, pero no tenían la capacitación técnica para hacer el trabajo. Por otro lado, causó resistencia en los organismos de Derechos Humanos porque algunos forenses estaban señalados como cómplices por omisión o acción varias causas por desaparición. Es por eso que, cuando llegó el Dr. Snow, se frenaron las excavaciones con palas mecánicas y se convocó a arqueólogos, estudiantes y médicos. Así es cómo se generó el equipo en 1984.

-Desde que empezaron lograron identificar a 86 cuerpos de desaparecidos, ¿de qué manera realizan el trabajo?

-El equipo hace trabajos de documentación a partir del contacto directo con las familias, testigos y cualquier persona que pudiera brindar información. Así se establecen hipótesis sobre los posibles lugares de entierro y las posibles identidades de esas personas. Se trabaja con la información de los familiares, como la edad y la estatura. En un principio, como la técnica del ADN recuperado con los restos óseos es reciente, se hacía por la vía antropológica, es decir, a través del cotejo de datos físicos. Recién en los ‘90 se aplicaron las técnicas genéticas. Con esto, podemos concluir que determinados restos pueden pertenecer a cinco posibilidades, por ejemplo. En esos casos, empezamos a enviar a laboratorio muestras a comparar con un número acotado de posibilidades. Así se arrojaron los primeros resultados. Lo que ahora hacemos es un cotejo masivo para salir de este cuello de botella. Todos aquellos restos con los cuales por vías históricas o antropológicas no resultaron, son los que van a ser testeados de manera masiva en una campaña nacional.

-¿De qué trata esta nueva campaña?

- Es el relanzamiento de la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas, que busca convocar a los familiares de desaparecidos durante la última dictadura militar. La campaña apunta a que todas las muestras de sangre que se consigan de familiares se cotejen con todos los restos óseos que tengamos sin identificar. Es una instancia de cotejo masivo. Lo estamos haciendo con el apoyo de la Secretaría de Derechos Humanos y el Ministerio de Salud de la Nación, que aportan su infraestructura para que sea a nivel nacional, para que las familias del interior no necesiten acercarse a nuestras oficinas. Tenemos la línea 0-800-333-2334, donde las personas interesadas pueden comunicarse gratuitamente e informarse sobre los procedimientos. De hecho, más de 3 mil muestras ya fueron enviadas a cotejo. 

-¿Cómo es la articulación con la Justicia en vista de que lo que encuentran es también una prueba de delitos de lesa humanidad?

-Nosotros trabajamos a solicitud de las familias y como auxiliares de Justicia. Somos nombrados peritos en distintas causas e investigaciones. A lo largo de estos años, el equipo ha hecho trabajos de documentación histórica a partir del contacto directo con las familias, testigos y cualquier persona que pudiera brindar información. Por eso, los jueces nos convocan.

-¿Cómo califica, desde el EAAF, la gestión de Néstor y Cristina Kirchner en materia de Derechos Humanos?

- Es claro que han ayudado. En nuestro caso, al ser no gubernamental, nos permitió una autonomía para seguir trabajando más allá de los vaivenes políticos del país. Pero reconocemos que desde hace unos años, con la gestión que comenzó en 2003, el equipo tiene más contacto con instituciones del Estado, mayor apoyo, como en esta campaña, y claramente hay una diferencia inmensa en cuanto a las otras gestionas. En ese sentido, resaltamos el acercamiento que tuvimos al Estado.