Escrito por Juan Manuel Fontán y Lucila Pinto    Jueves, 25 de Marzo de 2010 17:28   
Esteban Bullrich: "Hay un descuido de la comunidad que queremos revertir”



“Estoy razonablemente preocupado y ocupado, pero también muy apasionado con lo que estoy haciendo”, reitera el ministro de Educación porteño, como quien quiere dejar en claro algo. Con una convicción a prueba de errores, el ex diputado nacional asegura que la cartera educativa es una de las prioridades del Gobierno porteño. Afirma que Mauricio Macri será la opción del PRO a nivel nacional y, a pesar de las últimas novedades, le hace un guiño a Francisco De Narváez.

-¿Cómo fue entrar al Ministerio de Educación de la ciudad en la situación turbulenta que estaba cuando ingresó?

-Incrementó el desafío. Pero la situación en términos generales en los ministerios educativos en todas las provincias es siempre muy complicada cuando están por comenzar las clases. Se vienen las negociaciones salariales, que tienen muchas variables y una de ellas, sobre la cual no tenemos ningún control, es la paritaria nacional. Sin embargo, es un orgullo para mí estar en esta posición, una enorme responsabilidad y, obviamente, el mayor desafío político de mi carrera.

-Teniendo en cuenta la polémica que provocó la designación de Abel Posse en el cargo que ahora es suyo, ¿cree que eso cambió un poco la plataforma sobre la que usted asumió? 

-Yo tengo mi propia impronta pero la línea general de trabajo del gobierno de Mauricio Macri no iba a cambiar. Vamos a seguir invirtiendo en infraestructura y en tecnología para equiparar las escuelas: es decir, que no tengamos escuelas pobres para pobres, sino que haya escuelas ricas para todos. Como le planteé a los representantes de los docentes, hay un nuevo ministro y va a tener una impronta propia. Nos reunimos y ese diálogo permitió que tuviésemos éxito en la negociación salarial.

-Mariano Narodowski reconoció que los sistemas educativos “son entidades cada vez más complejas que requieren equipos políticos cada vez más preparados desde la experiencia técnica”. Sin embargo, Posse era un hombre que venía del ámbito de las letras y usted, si bien tuvo una experiencia en Nicaragua a través de la fundación Fabretto, no viene estrictamente del sistema educativo. ¿Por qué cree que Macri designa a profesionales que no provienen del sistema educativo?

-Acuerdo en parte con lo que dice Mariano porque habla de la necesidad del manejo político. No diría que yo estoy acá sentado por mi experiencia en Nicaragua. La menciono como punto de inicio con respecto al valor que yo le doy a la educación en la formación de una sociedad distinta, pero no es la única experiencia que tuve en la materia. También estuve cuatro años en la comisión de educación del Congreso de la Nación, de la cual fui autoridad, presenté un proyecto propio de ley de educación nacional, que vio alguno de sus puntos incorporados en la nueva ley. La combinación de conocimiento técnico y manejo político es fundamental y creo que aporto algo de eso. Además, hay un equipo para suplantar mis falencias.

-Usted dijo que “los alumnos no pueden ser rehenes de las demandas sindicales”. Teniendo en cuanta los conflictos que sucedieron en los últimos años, ¿cree que los alumnos también lo son de la falta de voluntad política del Gobierno?

-Nosotros llegamos a un acuerdo, por lo cual voluntad política había de los dos lados. Creo en el derecho de huelga, es un derecho constitucional. Pero me parece que se puede plantear sin que se dejen de respetar los 180 días de clases. Absolutamente admito la responsabilidad que tiene en parte el gobierno de la Ciudad, el gobierno Nacional y los representantes de los docentes en la negociación.

-Si el aumento salarial que se ejecutó en el último mes no estaba contemplado en el presupuesto de educación 2010 de la Ciudad, ¿de dónde salieron esos recursos?

-En este momento, la comisión de Presupuesto está trabajando con el ministro de Hacienda para disponer de esas partidas y ver de dónde salen los recursos. El acta de acuerdo que firmamos con los docentes dice específicamente que la partida deberá ser generada a partir de una discusión de Hacienda con la Legislatura. 

-Hace un rato hablaba de continuar la gestión de Narodowski, con una línea de inversión, sin embargo, un informe de la comisión de educación del Centro de Estudios Porteños (CEP),  enuncia justamente una disminución en el presupuesto año a año en infraestructura.

-En los últimos años de Jorge Telerman se invirtió en promedio unos 50 millones de pesos. Nosotros estamos invirtiendo en promedio de 120 a 130 millones de pesos, con lo cual no sé de dónde surgen esas cifras. 

-¿Y en relación de 2008 a 2009?

-En 2008 se invirtió mucha más plata porque se hizo toda la infraestructura de 400 obras de gas en distintas escuelas. Con lo cual, una vez que se instaló el gas, no hay que volver a instalarlo. Pero es porque en ese primer año se hizo un gran esfuerzo para que la mayoría de las escuelas tuvieran gas. 

-¿Ya está cubierta esa demanda?

-No en el 100 por ciento, pero se hizo un gran esfuerzo. Ahora siguen algunas obras que en cantidad son menores a lo que se hizo ese primer año.  

-Según un informe del legislador Martín Hourest, sólo se cumplió con cuatro de las 47 obras consideradas imprescindibles y 11 nunca se iniciaron. ¿Qué va a pasar con ellas?

-No sé cuáles son las 47 imprescindibles. En algunas obras no creemos, por ejemplo el poli educativo Saavedra, porque la realidad es que no tenemos demanda en esa región. Lo que pasó en la Ciudad es que ha habido una migración de demanda de educación estatal hacia el sur, entonces sobran vacantes en la zona norte. La Ciudad de Buenos Aires puede ofrecer 50 mil vacantes en la educación inicial, aproximadamente, y tenemos demanda por 45 mil, o sea nos sobran cinco mil. Sin embargo, cuando uno hace los números, nos faltan cerca de cuatro mil. Esto es porque las que nos sobran no son en zonas donde están siendo demandadas. Entonces, lo que estamos haciendo es focalizando la inversión de mantenimiento y de ampliación y de construcción de nuevas escuelas en la zona sur.

-En el informe que produjo el CEP, se habla de una tercerización en esta gestión en el tema de educación. Por ejemplo, contratar empresas privadas ante una situación que no se previno: falta de personal en portería o en la parte sanitaria.

-Empresas privadas, no. Se está haciendo un trabajo social muy importante trabajando con organizaciones sociales para darle trabajo a gente que no lo tiene, una especie de Buenos Aires trabaja. Además, esto tiene otro objetivo. Se busca que los que ayuden a mantenerla sean padres de los chicos que van a la escuela pública, que viven en el barrio, para que vean el costo. Porque el problema que tenemos en algunas escuelas es que los chicos no la cuidan, y al hacerlo no hay plata que alcance. Todos los años hay que volver a hacer obras. Entonces, estamos trabajando para que haya una mayor pertenencia comunitaria en cada escuela con la comunidad del barrio que la utiliza. 

-¿Esto no se ve de alguna forma afectado por el hecho de que, justamente por lo que usted decía acerca de la falta de vacantes, muchos alumnos se tengan que trasladar de su barrio a otros para poder ir a la escuela? ¿Cómo se genera un sentimiento de pertenencia así?

-El problema no es los que no van a la escuela, sino que el problema es que los que van a la escuela no la cuidan. Es cierto que faltan vacantes y que se están trasladando pero el problema que tenemos hoy es que los chicos que van a la escuela no la están cuidando, no en términos generales, sino en algunos casos. Entonces, queremos generar un sistema de pertenencia mayor. Hay un rol del Estado en que si yo no protejo mis bienes como Estado, entonces los ciudadanos van a decir: “Si él no los cuida, yo tampoco”. Nosotros estamos haciendo la inversión para ponerlo en un rango digno, que se pueda estudiar y se pueda enseñar y aprender. Cuando se llega a ese nivel, lo que queremos es que se cuide. A mí me pasó ir a una escuela que los baños tenían puerta, antes de que empezaran las clases, fui a los cuatro días y no había más puertas. Hay un descuido de la comunidad que queremos revertir. Culturalmente va a llevar un buen tiempo pero queremos actuar en ese sentido.  

-A nivel estructural, ¿cree que con el cambio de parecer de Gabriela Michetti respecto al matrimonio entre personas del mismo sexo, el escándalo de las escuchas, la designación de Posse, entre otros, son circunstancias que erosionaron las chances de Macri a nivel nacional?

-Creo que Mauricio Macri es un excelente candidato. Cuando resuelva finalmente ir por la candidatura va a tener nuestro apoyo. Las posiciones particulares no tienen que ver tanto con un desmejoramiento, sino con la pluralidad que tenemos dentro del espacio y la riqueza del debate que se está dando dentro de él. 

-Usted dijo que se está creando una alternativa a nivel nacional en el PRO. Ahora que De Narváez blanqueó su intención de postularse a la presidencia, ¿la alternativa sigue siendo Macri?

-Si yo tuviera que elegir, optaría por Mauricio. Obviamente va a depender de su decisión, pero creo que con Francisco vamos a terminar trabajando en el mismo espacio. Conociéndolo y a la gente que trabaja con él, hay mucha afinidad como para que trabajemos por separado para la Argentina que queremos, que necesita de consenso.

 
Autor de la nota: Juan Manuel Fontán y Lucila Pinto