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| Federico Storani: “Mi candidato es Ernesto Sanz” |
El ex ministro del Interior, ex diputado nacional y uno de los fundadores de la Junta Coordinadora Nacional habló con Políticargentina sobre la derrota que el sector que apoyaba tuvo en las internas partidarias bonaerenses: “No hubo una lucha de los débiles contra el aparato”, afirma. Además, opinó sobre algunas medidas de gobierno, criticó los errores de la Alianza y hasta se animó a dar su candidato para el 2011.-¿El radicalismo se encolumnaría detrás de un candidato a presidente del Acuerdo Cívico y Social? - Depende de dos cosas. Primero de que existan reglas de juego que permitan competir en internas abiertas de forma democrática y transparente. La otra es que la coincidencia vaya mucho más allá de la coyuntura, no simplemente temas que sean del momento, sino políticas de estado para un futuro gobierno compartido.
-Los detractores de la Reforma Política criticaron la posible vuelta al bipartidismo que ésta conllevaría. ¿Qué implicaría? - Significaría volver a cierta previsibilidad. Personalmente creo que tienen que haber tantas expresiones como la sociedad quiera. De otra manera se estaría anulando la posibilidad de que la gente se exprese por donde crea conveniente. -¿Cómo quedaría conformado el mapa electoral? - Por un lado está el denominado populismo, que tiene como vertebración principal al peronismo en sus diferentes variantes. A veces es conservador, claramente orientado a la derecha, como fue en la etapa de Menem, que adscribió con total simpatía al consenso de Washington y llevó adelante políticas neoliberales en la Argentina, cuya consecuencia todavía estamos pagando. Otras veces tiene un barniz más de tipo progresista, como es el actual gobierno de los Kirchner. Pero a medida que uno raspa un poco ve que hay un capitalismo de amigos, con un proyecto hegemónico que no tiene una vocación realmente transformadora sobre las estructuras de la sociedad. Por otro lado, se debe conformar lo que nosotros denominamos el espacio social demócrata moderno, cuya vertiente más importante –no la única- por extensión y por arraigo es la Unión Cívica Radical. -¿La Asignación Universal por Hijo no es una medida transformadora? - Es una medida importante que nosotros ya habíamos impulsado. Entre otras cosas porque tiende a una igualación y trata de eliminar las intermediaciones que producían los manejos más clientelares. No obstante, hay que tener muchísimo cuidado en cómo se instrumenta y en cómo llega, para no dejar cautivo de esa situación a determinados sectores. Son medidas excepcionales. A lo que se debe apuntar es a la generación de fuentes de trabajo genuinas que permitan una evolución productiva del país y que brinden estabilidad laboral para los trabajadores. -¿Es natural que sectores tan distintos como los que conforman el denominado Grupo A se junten en el Congreso para marcarle la cancha al gobierno? -Depende de los temas para los que se juntan. Por ejemplo, en lo que respecta a la calidad institucional (libertades democráticas, equilibrio de poderes, control de poderes, funcionamiento de las instituciones) hay un marco de coincidencia en todos aquellos que quieren reglas de juego democráticas. Voy a citar tres ejemplos claros: tratar de eliminar el uso y abuso de los decretos de necesidad y urgencia; eliminar las facultades extraordinarias conocidas como superpoderes y tener una justicia independiente. Estos temas institucionales, que hacen a la cuestión republicana, forman un marco de coincidencia en la Cámara de Diputados. En otros temas vinculados a cuestiones económicas las diferencias ya son mayores y se hace imposible que todas estas fuerzas estén juntas. - Luego de la victoria del sector impulsado por Alfonsín en las internas bonaerenses, desde los medios se habló de un duro golpe al aparato radical. ¿Fue la derrota de Cobos, de Moreau y Storani o de los tres? - No hubo ni una lucha de David contra Goliat, ni de los débiles contra el aparato. Este último estaba controlado por Alfonsín hijo, porque tanto el presidente saliente de Comité Provincia de la Unión Cívica Radical, Daniel Salvador, como el secretario general del partido estaban en su lista, con lo cual los dos cargos más importantes del aparato partidario estaban con el hijo de ex presidente. Sin embargo, los medios lo presentaban como el que tenía que luchar contra la estructura partidaria. Además, hubo una desproporción descomunal de recursos a favor de Alfonsín: apariciones por televisión, por radio y una gran cantidad de afiches. Fue inusual para una elección interna que solo era para autoridades partidarias, es decir que hubo un intento de instalación de una candidatura. -¿Cuánto puede haber influido la reciente muerte de Raúl Alfonsín en la victoria de su hijo? -No hay ningún tipo de duda de que ese factor fue determinante en una elección que finalmente terminó siendo muy reñida (concluyó 52 a 48), pero no fue la lucha contra el aparato. -Existieron denuncias de fraude en las elecciones bonaerenses que consagraron al sector que impulsaba Ricardo Alfonsín. - Así es, pero nunca se verificó ninguna. Fue un día de elecciones totalmente tranquilo y transparente, no hubo ningún tipo de incidente -El diputado Fernando Iglesias aseguró que se está produciendo una renovación en el radicalismo, porque se está haciendo a un lado a un sector que lo condujo históricamente a la derrota. -No sé por qué él habla del radicalismo si no es parte. La conducción ha sido compartida y ha sabido de logros. En mi caso personal fui parte de los que en su momento nos reuníamos en el Molino y conformamos el plantel previo a la Alianza, el último gran éxito electoral que tuvimos a nivel nacional. Las derrotas electorales posteriores, por dar un caso, estuvieron casi todas personificadas en el propio Ricardito (sic) Alfonsín, que fue dos veces candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Es por eso que presentar la renovación como algo exitoso es una forma de falsear la realidad. La verdad es que en los últimos tiempos candidaturas como la de Alfonsín o Ricardo Gil Lavedra se han repetido en forma casi sistemática y no han sido acompañadas por el éxito. Ellos han sido candidatos, ellos han conducido y no han tenido éxito electoral. -¿Qué debe tener una coalición como el Acuerdo Cívico y Social para no terminar como la Alianza? -Tiene que ser un espacio socialdemócrata, con un fuerte contenido programático. Y es que ganar una elección no es tan difícil, sobre todo en un sistema de ballotage como el argentino, el tema después es gobernar. Y lamentablemente la Alianza tuvo un programa que fue totalmente dejado de lado por De la Rúa. -¿Fue por eso que siendo ministro del Interior usted manifestó su desacuerdo con el rumbo que estaba tomando el Gobierno de De La Rúa? - Así es. Yo me fui con disidencias muy fuertes, porque se había abandonado el programa original de la Alianza por otros de ajuste como el de López Murphy, y lo hice públicamente diciendo que el radicalismo debía tomar independencia frente al gobierno de De la Rúa. Y lo hice cuando muchos otros se quedaron, entre ellos algunos de los que hoy se jactan de conformar la renovación partidaria. - ¿Por ejemplo? - Gerardo Morales, que fue funcionario hasta los últimos momentos del gobierno de la Alianza. -¿Por qué los votantes deberían confiar en un dirigente radical como Julio Cobos que participó en una fórmula con el PJ, no acompañó una medida vital para el Gobierno como la 125, se mantuvo en el poder y volvió al radicalismo, que antes lo había echado? - Yo no tendría que contestar esa pregunta, porque no estoy planteando el voto para Cobos. - ¿Y quién sería su candidato ideal? - El que aparece como más matriculado, más formado y con mayores dotes de estadista es el actual presidente del partido, Ernesto Sanz. Quizás tenga menos posibilidades por no estar tan instalado en la opinión pública, pero es el que pone más énfasis en las cuestiones programáticas, el que intenta establecer políticas de estado. - ¿Y sobre Ricardo Alfonsín? - Yo no sé qué es lo que piensa sobre muchísimos temas. Fuera del planteo emotivo y de algunas cuestiones coyunturales no lo he visto hablando del futuro, ni del proyecto, ni de propuestas, ni de nada por el estilo. |
El ex ministro del Interior, ex diputado nacional y uno de los fundadores de la Junta Coordinadora Nacional habló con Políticargentina sobre la derrota que el sector que apoyaba tuvo en las internas partidarias bonaerenses: “No hubo una lucha de los débiles contra el aparato”, afirma. Además, opinó sobre algunas medidas de gobierno, criticó los errores de la Alianza y hasta se animó a dar su candidato para el 2011.