Finalmente este mediodía el intendente de Río Gallegos, Rául Cantín, presentó la renuncia a su cargo tras varias semanas de atravesar un fuerte conflicto con los empleados munipales. Si bien había presentado esta decisión el lunes, desde el kirchnerismo le habían pedido que se mantuviera en su cargo hasta el acto de Cristina Kirchner y Máximo Kirchner, que tuvo lugar ayer en esa misma localidad.
Sin embargo, el escenario en el distrito es realmente problemático, debido a que las mujeres de varios de los empleados municipales que no habían recibido su sueldo, mantenían una huelga de hambre. Dos días antes de que llegue la jefa de Estado el Gobierno provincial había girado fondos para que se paguen los salarios adeudados. Además, se le exigía un aumento del 15%. El cese de varias acitivades produjo una crisis sanitaria y ambiental, debido a que se supendió el servicio de recolección de residuos.
No obstante, el edil no pudo dar respuesta al conflicto y abandonó su cargo junto a algunos miembros de su gabinete como Roberto Toledo, y el de Hacienda, Luis Menéndez. Por el momento, será remplazado por el presidente del Consejo Deliberante y miembro del Frente para la Victoria, Pablo Grasso.