14.11.2016 / VOTO ELECTRÓNICO

¿El Senado negocia un "falso gradualismo" en la aplicación de la reforma?

La última propuesta del oficialismo en la ardua negociación por la reforma electoral apuntaría a implementar el sistema en 2017 sólo en ocho provincias. Pero como son las que concentran mayor cantidad de votantes, sólo tres de cada diez ciudadanos usarían boleta de papel. Así, pese al discurso de la gradualidad, la gran mayoría votaría ante una máquina.


Las negociaciones por la aprobación del voto electrónico continuaron en los últimos días a toda marcha, impulsadas por el Gobierno nacional. Una de las novedades en esas tratativas, según publicó el diario Clarín, corresponde a la aplicación "gradual" del nuevo sistema en las elecciones de 2017.

Según la versión del matutino porteño, una posibilidad que se analiza es que el año que viene deban votar con el nuevo sistema las provincias que ya hayan realizado alguna "experiencia piloto" de voto electrónico, se hayan pronunciado a favor o ya tengan aprobada en su "propia legislación" el sufragio electrónico.

Así, en esos parámetros entrarían ocho provincias: la Ciudad de Buenos Aires, Salta, Córdoba, Chaco, Neuquén, Tierra del Fuego, Mendoza y la Provincia de Buenos Aires.

Sin embargo, si se avanza con la aplicación "gradual" del sistema de esta forma, casi siete de cada diez electores estarán alcanzados por la nueva forma de votación. Dicho de otro modo, sólo tres de cada diez ciudadanos habilitados para votar deberán hacerlo con boleta papel.

De acuerdo a los datos difundidos por la Cámara Nacional Electoral el año pasado, sólo Buenos Aires (con el 37,01%) y la Capital (con el 7,95%) suman casi el 45 por ciento de los electores del país. A ellos se sumarían Córdoba (8,68%) -el segundo distrito electoral más grande del país-, Mendoza (4,25%), Salta (2,97%) Chaco (2,70%), Neuquén (1,55%) y Tierra del Fuego (0,39%), totalizando así el 65,5 por ciento de los electores de todo el país.

De acuerdo al esquema que -según trascendió- se negocia, de los cinco distritos electorales más grandes, sólo Santa Fe quedaría por fuera del nuevo sistema.