15.05.2015 / Los caminos posibles de la Presidenta

Cristina candidata: ¿Diputada Parlasur o diputada nacional por Buenos Aires?

¿Cuál será el destino de la mandataria? ¿Será parlamentaria del Mercosur? ¿Legisladora nacional?

por Santiago Costa




Existe una vieja frase en el peronismo que explica muchas cosas: “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”. En este ciclo electoral donde no puede reelegir como presidenta, Cristina necesita demostrar que quiere ganar para seguir conduciendo el movimiento nacional peronista (columna vertebral del kirchnerismo, aunque no su único componente) y por eso será candidata. Pero ¿candidata a qué?

Este año no renuevan senadores Santa Cruz ni Buenos Aires, distrito electoral adoptivo (por residencia) y de origen (por nacimiento) respectivamente de la Presidenta. Esa opción suele ser la preferida de los ex presidentes al ser el cargo legislativo que mayor cuota de poder concentra (poder de veto para obstruir una ley y negociar beneficios para la provincia de origen o partido al que se pertenece).

Ahora bien, la opciones actuales son dos: candidata diputada Parlasur o candidata diputada nacional por la provincia de Buenos Aires. Analicemos los pros y contras de ambas opciones.

No es en absoluto menor que el Congreso Nacional, a instancias del gobierno, haya aprobado la ley que reglamenta las elecciones a diputados del Parlasur y las haya “pegado” a las elecciones nacionales. Nada es casual en política y el kircherismo suele hacer estos moviemiento para contar “con un as en la manga” en caso de necesitarlo. Los pros, además de los fueros que eviten futuras cazas de brujas judiciales, son varios. Por un lado “la salida por arriba” que significa una representación latinoamericana, de perfil internacional. No obstante ello no es del todo satisfactorio si Cristina quisiera explorar ese perfil, dado que por su estatura política, no podria conformarse con menos que la secretaria general de Unasur que alguna vez detentara Néstor Kirchner. Sin embargo, hay otras ventajas y razones más terrenales en esta opción que hacen a lo electoral y lo simbólico. Los diputados parlasur se eligen en cierta cantidad por las provincias (como se elijen los diputados nacionales) y en cierta cantidad por distrito único, o sea en todo el país (como el presidente).

Esto significa que si Cristina fuera candidata parlasur por distrito unico, su boleta estaría en todo el pais, con el “arrastre” que eso significa para todos los gobernadores y demás cargos electorales que compitan en simultáneo con la elección presidencial. Incluso hay una última razón simbólica: sacar más votos que el candidato a presidente por el FpV. Mucho se dijo tanto en 2007 como en 2011, cuando la fórmula fue Cristina presidenta Scioli gobernador, acerca de quién sacaba más votos que quién (gracias a colectoras como Nuevo Encuentro o corte de boleta). Ese dato era leído en clave de demostración de poder, de quién “le aportó votos” a quién. En esta elección puede volver a repetirse. Cristina iría en la primer boleta desde la izquierda, “arriba” del candidato a presidente del FpV. Como contra de esta opción puede mencionarse el hecho de sacar al candidato del escenario local y la disputa de poder día a día (como el nombramiento en una Embajada) y que el Parlasur hoy en día tiene un carácter más bien testimonial y simbolico, no maneja ninguna cuota de poder significativa.

En el caso de ir Cristina como candidata a diputada nacional por Buenos Aires, las contras son evidentes: disputar en un solo distrito y en una categoría “menor”, aunque se sepa que al kirchernismo nunca le importó el título del cargo sino la cuota de poder efectivo que contiene. En este caso, la cuota sería grande ya que podría significar ser Jefa de Bloque del Frente para la Victoria o bien Presidenta de la Cámara de Diputados. En ambos casos lideraría y controlaría la tropa legislativa, asegurando su lealtad, en un próximo Congreso que no contará con mayorías absolutas y donde la primera minoría seguirá siendo muy probablemente del Frente para la Victoria. En el segundo caso además, Cristina se ubicaría como tercera en la línea de sucesión presidencial en caso de muerte o renuncia del Presidente y de su vice. A este panorama hay que agregarle que la Provincia de Buenos Aires concentra el 40% del padrón nacional, lo que significa que el kirchnerismo siente que allí hay que ganar si o sí y todos los sacrificios y “arrastres” son bienvenidos en la disputa central.

¿Qué hará Cristina? Sólo ella lo sabe, porque maneja como nadie manejó (exceptuando claro a Juan Domingo Peron y a Néstor Kirchner) la fórmula de la conducción política que reza información-secreto-sorpresa, que sirve tanto para apabullar al adversario con la iniciativa política como para refozar en la incertidumbre la lealtad de los propios. No obstante, un indicio puede darlo el florentino Maquiavelo, padre de la ciencia política moderna, cuando recomendaba que “al conquistar un reino, el principe debe mudar la capital de su reino e instalarse en él, para gobernarlo con justicia y ver los desordenes ni bien comienzan a generarse, a fin de remediarlos en su origen”. Sabemos que Néstor Kirchner conquistó el peronismo bonaerense en 2005 al ganarle a Duhalde y se asentó en él, nombrando a los gobernadores. Tal vez diputados sea el nuevo reino.

*Licenciado en Ciencias Políticas, @san2011costa.