27.07.2016 / Pidieron un informe al Congreso del encuentro pero fue "cajoneado"

Preocupación por la posible instalación de bases militares estadounidenses en la Triple Frontera y Ushuaia

Una delegación del ministerio de Defensa argentino viajó a Washington a mediados de mayo para “retomar las relaciones con el Pentágono” y fomentar “el intercambio bilateral en el área militar” entre la Argentina y Estados Unidos, según difundieron desde la página oficial del ministerio.

por Irina Pilosoph Postan




Los temas específicos tratados en esa reunión no fueron publicados. La nota citada se limita a definir los objetivos generales perseguidos por ambos organismos de “planificación del trabajo conjunto de las fuerzas de paz, la posibilidad de retomar cursos de formación para el personal militar y el intercambio de efectivos entre ambos países ante eventuales situaciones de catástrofes y emergencias”. En consecuencia, volvió a agitarse el fantasma de las bases militares norteamericanas. En otros países de América Latina y el Caribe ya hay antecedentes de bases estadounidenses instaladas con supuestos fines humanitarios, para combatir el terrorismo, luchar contra el narcotráfico o con fines científicos. Los resultados están a la vista.

 Es por eso que distintos sectores manifestaron su preocupación por la posible instalación de bases militares de Estados Unidos en Argentina, concretamente en Ushuaia y la Triple Frontera. En consecuencia, y ante la falta de información oficial, el Diputado Nacional Daniel Di Stefano presentó un pedido de informe en el Congreso. Sin embargo, su solicitud no fue tratada por la Comisión de Asuntos Exteriores, que preside la Diputada oficialista Elisa Carrió.

 “El pedido de informe fue cajoneado”, denunció Di Stefano y agregó que  realizarán “otro pedido de informe sobre la reunión que hubo entre el ministerio de Defensa argentino y el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Sabemos por gente que trabaja en el ministerio que en esa reunión han habido avances para la gesta de estas bases militares”. “Nadie desmintió que se vayan a instalar esas bases lo cual, en cierto modo, es una respuesta”, señaló.

 La intención de Estados Unidos de instalar bases militares en el país no es novedosa. El último intento fue en 2012 cuando el entonces gobernador de Chaco Jorge Capitanich accedió a instalar una base estadounidense en el aeropuerto de Resistencia, que no pudo concretarse por el repudio popular, de organizaciones sociales y Cancillería.

La historiadora especialista en geopolítica Elsa Bruzzone explicó que “desde 1999 Estados Unidos viene presionando para la instalación de una Base Militar en la Triple Frontera, donde hay  carga y descarga del Acuífero Guaraní que es el cuarto reservorio de agua dulce del mundo”. “Estados Unidos usan la supuesta existencia de células terroristas en la zona pese a que todos los informes  del Departamento de Estado sobre la existencia de terrorismo a nivel mundial especificaban que en la zona de la Triple Frontera no había ninguna célula terrorista”, destacó.

Es posible que la causa de que Estados Unidos busque instalarse en Ushuaia y la Triple Frontera haya que buscarla en otro lado. Quizás tenga que ver con los recursos naturales, abundantes en ambas zonas. Estados Unidos carece de esos recursos porque los ha depredado, pero los necesita.

“El peligro de la instalación de una base en Ushuaia disfrazada de científica es que termina de cerrar el cerco sobre todos los recursos naturales y estratégicos de nuestra América y potencia la presencia de Estados Unidos en su proyección hacia la Antártida y al dominio todo del Atlántico Sur, del Pacífico y la proyección hacia el Índico”. “Si logran instalarse en la Triple Frontera y en Ushuaia, teniendo en cuenta que nosotros tenemos las Malvinas transformadas en una base de Gran Bretaña  y de la OTAN, controlan nuestros recursos naturales para tener  libre acceso, porque las bases están instaladas en zonas donde hay tierras fértiles, agua dulce, hidrocarburos, minerales y biodiversidad”, apuntó Bruzzone.

  En esa misma línea Di Stefano señaló que, además de estar en riesgo la soberanía nacional,  “estamos en peligro de perder nuestros recursos estratégicos.  La provincia de Misiones está parada sobre el Acuífero Guaraní que representa el 52% de la biodiversidad del mundo y es el cuarto reservorio más grande de agua dulce. Tierra del Fuego tiene el agua del glaciar y está en una zona estratégica del continente”. Agregó además que “lo que buscan es disfrazar la instalación de una base militar en Tierra del Fuego de una base con fines científicos, con el pretexto del cuidado de los mares y de la biodiversidad que existe acá”.

También advirtió que “este es el primer paso para una posible tercera base militar en la Provincia de Jujuy que, junto con Bolivia y Chile, forma un triángulo que tiene debajo la reserva de litio más grande del mundo”.

 Según informó Bruzzone a Política Argentina, la prohibición de explotar los recursos naturales de la Antártida termina en el año 2041 y la mayoría de los países está de acuerdo en extenderla cinco años más. Sin embargo, hay una fuerte presión por parte de EEUU para que esto no suceda. La historiadora consideró que, en consecuencia, las corporaciones internacionales podrían empezar a explotar los recursos naturales que se encuentran en la Antártida.

En consonancia con este interés de Estados Unidos por los recursos naturales argentinos, a principios de julio el gobierno modificó la Ley de Tierras mediante el decreto 820/2016. De esta manera fueron eliminadas las restricciones a extranjeros para adquirir hectáreas argentinas. El Diputado resaltó que esa reforma otorgaría las herramientas jurídicas para que pudieran instalarse  empresas trasnacionales para explotar “nuestro agua,  nuestra tierra y nuestros recursos”. “En Misiones tenemos nuestros ríos, la reserva de agua dulce y una tierra que es única en la Argentina en la que cualquier cosa que se plante crece. También tenemos un clima privilegiado. Es un lugar espectacular para explotar cualquier tipo de recursos”, concluyó.

No obstante, a las consecuencias ambientales se suman otros riesgos. Según denunció el Diputado en Paraguay, donde ya existen bases estadounidenses, ha habido denuncias de Organismos de Derechos Humanos por violaciones y secuestros de niños por parte de los marines. Como agravante, Di Stefano señaló que quienes llegan en misiones militares tienen inmunidad diplomática, por lo que no pueden ser investigados por la justicia ni apresados por la policía provincial ni federal

 Frente a la falta de respuesta por parte del Gobierno, Elsa Bruzzone, Daniel Di Stefano y otros investigadores están realizando foros abiertos en distintos lugares para brindar información y concientizar a la comunidad sobre el tema.
                                                                                                                     
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


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