06.09.2016 / DERECHO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

El CELS llevó el caso del ataque a Tiempo Argentino ante la CIDH

“Ante la casi completa ausencia del Estado nacional y del gobierno de la ciudad” en la investigación y esclarecimiento del atentado contra la redacción del diario, con la “connivencia” de las fuerzas de seguridad, el CELS pidió intervención a la CIDH para que solicite información al Estado argentino.




El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) solicitó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que intervenga para pedir al Estado argentino que brinde información sobre las investigaciones iniciadas por la actuación de fuerzas de seguridad en el ataque a la redacción del diario Tiempo Argentino y que explique qué medidas tomó para asegurar la continuidad del medio y sus fuentes laborales.

La redacción de Tiempo Argentino, diario que pertenecía al Grupo 23 y fue recuperado por sus trabajadores en forma cooperativa tras el vaciamiento de la empresa de Sergio Szpolski y Matías Garfunkel, sufrió un feroz ataque el 4 de julio, cuando un grupo de personas encabezadas por el empresario Mariano Martínez Rojas irrumpió en las instalaciones, golpeando y destruyendo el lugar, donde también funciona Radio América. “Estos graves hechos ocurrieron con la connivencia de las fuerzas de seguridad presentes en el lugar”, advirtió el CELS.

“Este conjunto de hechos han sucedido ante la casi completa ausencia del Estado nacional y del gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Desde el CELS solicitamos que la CIDH desarrolle un proceso activo de monitoreo de la situación del diario Tiempo Argentino para resguardar el derecho a la libertad de expresión en nuestro país”, pidió el organismo.

A través de un comunicado, indicó que “el texto enviado a la CIDH señala que la Policía Federal Argentina no intervino frente a la comisión de un delito, no documentó los destrozos ni identificó de forma adecuada al grupo agresor. El propio imputado declaró que contó con la autorización de la PFA para violentar la puerta de ingreso al edificio”.

La denuncia del CELS ante la Comisión Interamericana apuntó a que “no se trata de un hecho aislado”, ya que tres semanas antes Martínez Rojas, también junto a una patota, ingresó a la planta transmisora de Radio América, para interrumpir la transmisión y tomar control del lugar. “Estas situaciones evidencian un accionar orientado a amedrentar e impedir el libre desempeño de la labores de prensa”, alertó el CELS.