La avícola desvinculó a 500 empleados de Capitán Sarmiento, casi 450 de la ex Cresta Roja en El Jagüel y otros 50 de su planta de Pilar. La empresa atribuyó la decisión a la caída de la actividad y al deterioro de su situación económica.
La instalación estaba vinculada desde hacía años a la producción de ingredientes para sopas, caldos y otros alimentos de Knorr. Se trataba de su única planta deshidratadora de vegetales en el mundo y trabajaba desde 2022 junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
La Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) expresó su repudio y cuestionó el accionar “artero e insensible” de la empresa frente a la grave situación económica de los trabajadores.
La medida de fuerza es para exigir al Gobierno la prórroga de las becas de unos 400 investigadores posdoctorales que corren riesgo de quedar sin ingresos ni continuidad laboral.
Empleados de la firma aseguraron que les ofrecen papel higiénico y rollos de cocina como parte de las indemnizaciones, además de pagos en cuotas y salarios adeudados.
El juez subrogante Elpidio Portocarrero Tezanos Pinto falló a favor de la medida cautelar presentada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) para evitar que se ejecutaran las órdenes plasmadas en la Resolución N° 42/2026.
La empresa informó que el recorte forma parte de una reconfiguración más amplia de la actividad industrial del establecimiento. En enero pasado, la empresa ya había cesado la fabricación de cocinas, lo que marcó el inicio de un proceso de retracción en su capacidad productiva.
El sector más afectado por los despidos fue la Red de Observación, conformadas por las estaciones meteorológicas ubicadas a lo largo del país, que realizan un monitoreo continuo de temperatura, presión, humedad, etc. Los trabajadores remarcaron que este recorte significa perder precisión, tiempo y capacidad de respuesta.
La movilización frente a la Secretaría de Trabajo coincidió con una audiencia clave por la conciliación obligatoria. Hubo balas de goma, gases y detenciones en medio del reclamo por la reapertura de la planta.
En las últimas semanas se consolidó una seguidilla de cierres en la industria y el comercio, con fábricas textiles y cadenas de venta que cesaron sus actividades y dejaron a más de medio millar de trabajadores sin empleo en distintos puntos del país.