27.08.2026 / ¿Alineamiento político ineficaz?

Trump dejó afuera a la Argentina de Milei de la nueva mega cuota de carne para EE.UU.

La Casa Blanca oficializó un contingente temporal de 300.000 toneladas libres de arancel, pero el país no accederá al beneficio porque ya cuenta con una cuota propia. Brasil, sin cupo preferencial y gobernada por Lula da Silva, aparece como el gran ganador de la medida.




El gobierno de Donald Trump oficializó un nuevo contingente temporal de importación de carne vacuna magra sin aranceles por 300.000 toneladas, pensado para reforzar la oferta destinada a la producción de carne molida en Estados Unidos y contener los precios al consumidor, pero pese a que la medida generó expectativas entre los países exportadores de la región terminó dejando afuera a la Argentina de Javier Milei, que ya cuenta con un cupo propio de acceso preferencial al mercado norteamericano.

La clave del anuncio está en la letra chica: el nuevo contingente corresponde a la categoría de "otros países o áreas" dentro del sistema de cuotas arancelarias estadounidense, un cupo pensado para naciones que no tienen una asignación específica propia.

La Argentina, en cambio, forma parte del grupo de países -junto a Uruguay, Australia, Nueva Zelanda y el Reino Unido- que ya poseen contingentes preferenciales consolidados en la Organización Mundial del Comercio, por lo que quedan automáticamente fuera de la ampliación.

El texto firmado por Trump es explícito en ese punto: la medida no modifica los compromisos ya asumidos con los países que tienen tratados o cuotas específicas.

El principal beneficiado será Brasil, que no dispone de un cupo preferencial propio y podrá aprovechar de lleno el nuevo esquema, junto con exportadores como Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos.

Así, el tan mencionado "alineamiento irrestricto" a los Estados Unidos en materia de política exterior que Milei promociona no surtiría los efectos esperados. 

El contexto: una crisis ganadera histórica en Estados Unidos

La administración Trump justificó la apertura en la caída del stock bovino estadounidense, que según la proclamación presidencial se ubica en su nivel más bajo en 75 años. La Casa Blanca atribuyó ese escenario a políticas de gestiones anteriores, al aumento de costos de producción y a factores como la sequía, los incendios forestales y las restricciones sanitarias a la importación de ganado en pie desde México por la mosca del gusano barrenador.

El USDA proyecta una caída de alrededor del 4% en la producción de carne vacuna de 2026 respecto del año anterior, aunque ya se observan señales de recuperación en el rodeo.

El esquema tendrá vigencia por 90 días a partir del 1° de septiembre, con tramos mensuales de 100.000 toneladas bajo la modalidad de "primero llegado, primero servido", y contempla que esos cortes se comercialicen con un descuento cercano al 25% respecto de los valores habituales.

La cuota propia argentina, ampliada meses atrás

La exclusión llega en un momento paradójico para el comercio bilateral: la Argentina viene de un fuerte crecimiento en sus envíos de carne a Estados Unidos, que pasaron de 22.183 a 67.118 toneladas entre enero y julio, un salto interanual del 202,6%. Ese impulso se explica en gran parte por la ampliación de la cuota propia negociada en febrero, cuando el cupo histórico de 20.000 toneladas libres de arancel se multiplicó por cinco hasta llegar a 100.000 toneladas.

Para el consultor ganadero Víctor Tonelli, la exclusión del nuevo contingente "no nos va a afectar en nada", ya que el país conserva ese margen propio de acceso preferencial.

Una oportunidad regional que esta vez no será argentina

Más allá del análisis técnico, el episodio deja una lectura política de fondo: mientras el Gobierno nacional celebra la relación bilateral con Washington como uno de sus principales activos de gestión, la Casa Blanca definió una medida puntual que termina beneficiando a un competidor directo de la región, Brasil, y no a la Argentina.

Desde el sector exportador remarcaron que, en principio, la noticia no modifica el buen momento de los envíos locales, aunque el hecho de haber quedado fuera de una ventana de oportunidad adicional en un mercado en expansión abre un interrogante sobre el verdadero alcance de la cercanía estratégica que el oficialismo suele destacar con la administración estadounidense.