Las cifras de febrero confirman la tendencia mostrada desde comienzos de año, en el que la baja del dólar y una financiación que todavía tiene tasas de interés elevadas parece condicionar las compras de los argentinos.
La escalada bélica en Medio Oriente vuelve a tensionar al mercado local y el tipo de cambio oficial toca máximos de casi un mes. Los datos oficiales muestran que la demanda de dólares no se desacelera y el Banco Central sigue interviniendo fuerte para sostener el esquema cambiario.
La escalada bélica en Medio Oriente sacude a los mercados globales y deja al descubierto la debilidad estructural de los activos argentinos. El S&P Merval en dólares cae a mínimos desde octubre y el riesgo país roza los 600 puntos, mientras los ADRs se hunden hasta 7% en Wall Street.
En una jornada atravesada por la tensión internacional y la volatilidad financiera, el tipo de cambio oficial se dio vuelta y cerró a la baja. El mayorista volvió a ubicarse por debajo de los $1.400, en un escenario donde el Banco Central mantiene la intervención compradora y apuesta a reforzar reservas con la liquidación del agro.
Tras varias semanas de retrocesos, el tipo de cambio retomó impulso en el cierre de febrero y el mercado comenzó a preguntarse hasta dónde puede llegar la suba. Aunque el balance mensual todavía marcó bajas, la última semana mostró un giro que encendió alertas en la city.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street se desploman hasta 24% en febrero y el riesgo país supera los 570 puntos básicos, borrando la baja acumulada en el año. En medio del debate por la reforma laboral y con un dólar bajo presión, los operadores reaccionan ante un esquema económico que muestra señales de agotamiento.
La firma venezolana Maralac S.A. declaró hace tres meses la quiebra de sus compañías productos lácteos Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA) y La Suipachense, y esta semana ya se anunció el cierre de las tres plantas que tenían esas empresas, tanto en la provincia de Buenos Aires como en Córdoba.
En una nueva señal de fragilidad financiera, el Ministerio de Economía no alcanzó a cubrir la totalidad de los vencimientos en la última licitación de febrero y dejó pesos circulando en la plaza. Aunque desde el Palacio de Hacienda destacaron la convalidación de tasas bajas y la colocación de un bono en dólares, el resultado expuso límites en la estrategia oficial de financiamiento.
El S&P Merval se dio vuelta y operó en baja este miércoles, mientras en Nueva York las acciones de Mercado Libre se hundieron casi 10%. En paralelo, el Gobierno avanzó con una nueva colocación de deuda en dólares para intentar cubrir vencimientos millonarios previstos para julio.
La divisa oficial retomó la senda ascendente tras marcar el mayor avance diario del año y dejó en evidencia la tensión que atraviesa el esquema cambiario. Mientras el Gobierno apuesta a la “pax” sostenida por el agro, la deuda y el carry trade, el mercado debate si se trata de un piso o del inicio de una nueva presión sobre el tipo de cambio.