Luego del dato de inflación de enero, el ministro de Economía atribuyó la suba a un proceso de corrección de precios relativos y prometió una convergencia a “niveles internacionales”. El presidente replicó el mensaje en redes mientras crecen las dudas sobre la dinámica inflacionaria.
Los precios subieron 2,9% en el primes mes del año. De esta forma, se mantiene la tendencia al alza del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que inició en junio del año pasado.
Los mercados mostraron este martes un clima de cautela a la espera de la publicación del índice de inflación de enero. En ese marco, los ADRs argentinos profundizaron las bajas y llegaron a retrocesos de hasta 2,9%, mientras que los bonos soberanos lograron darse vuelta y operar con leves ganancias, especialmente en el tramo corto de la curva.
El tipo de cambio oficial volvió a caer y alcanzó su valor más bajo en casi tres meses, sostenido por una fuerte oferta de divisas y una política de intervención que el Gobierno presenta como estabilidad, pero que depende de un delicado equilibrio financiero.
Los títulos en dólares encadenaron su segunda suba consecutiva, aunque el alivio fue limitado. Las acciones volvieron a caer en la plaza local, los ADRs operaron sin rumbo claro en Wall Street y el riesgo país permaneció en niveles que reflejan la fragilidad financiera del esquema económico.
Mientras el Gobierno celebra una calma artificial, la brecha entre el tipo de cambio oficial y el techo de la banda cambiaria alcanzó su nivel más alto en cuatro meses, en un contexto atravesado por dudas sobre la inflación, intervención del Banco Central y un clima político cada vez más tenso.
La inflación de la Ciudad de Buenos Aires fue de 3,1% en enero, lo que implicó una aceleración respecto del 2,7% registrado en diciembre 2025. Con esta cifra, el aumento de precios en los últimos doce meses llegó al 31,7%.
El detalle del informe elaborado por el INDEC, que esta semana se vió envuelto en la polémica por la renuncia de su extitular Marco Lavagna debido al aplazamiento por parte del Gobierno de la nueva forma para medir la inflación, marca que 10 de las 16 divisiones de la industria manufacturera presentaron caídas interanuales.
El S&P Merval rebotó con fuerza en la jornada posterior al anuncio del acuerdo comercial con Estados Unidos y una acción del panel general llegó a trepar 18%. Los ADRs y los bonos en dólares acompañaron la suba en Wall Street, aunque el riesgo país se mantuvo por encima de los 500 puntos.
La cotización oficial profundizó su caída y quedó a más de 10% del techo de la banda cambiaria. Con una oferta de divisas sostenida, el Banco Central continuó comprando reservas pero desaceleró el ritmo para evitar un mayor atraso del tipo de cambio.