La decisión del Gobierno de Javier Milei de cerrar la puerta al financiamiento internacional volvió a golpear de lleno a los activos argentinos. En Wall Street, las acciones y los bonos operaron en baja, mientras el riesgo país escaló hasta la zona de los 500 puntos básicos, una señal de desconfianza que volvió a encender alarmas en la City.
Tras siete jornadas consecutivas de subas, el dólar oficial cortó su racha alcista y retrocedió este martes, mientras el dólar blue marcó su valor más bajo en casi dos meses. El movimiento se dio en un contexto de bajo volumen operado y volvió a exponer las tensiones internas del esquema cambiario que sostiene el Gobierno, con una calma que descansó más en factores coyunturales que en señales estructurales.
El tipo de cambio oficial volvió a subir este lunes y los dólares paralelos mostraron movimientos dispares. El esquema cambiario se sostuvo con intervención y acumulación de reservas, en un contexto de caída de bonos y acciones.
El exministro de Economía advirtió que el Gobierno “no debe entusiasmarse con la calma cambiaria”.
La medida fue publicada este viernes a través del Decreto 74/2026 del Boletín Oficial y contempla una actualización del impuesto a los combustibles líquidos y del gravamen al dióxido de carbono.
El tipo de cambio mayorista volvió a subir por quinta rueda consecutiva, pero el movimiento no alcanza para revertir un mes marcado por la pérdida de valor del dólar. Con bajo volumen de operaciones y fuerte intervención oficial, enero se encamina a cerrar con números negativos para la divisa.
El frigorífico Pico, ligado a la historia de la hamburguesa Paty, atribuyó la decisión no sólo al derrumbe de las ventas sino también a un consumo interno en niveles mínimos y a deudas que superan los 30.000 millones de pesos.
La empresa argumentó que hay problemas estructurales que "afectan la competitividad de la industria nacional” y cuestionó la apertura “indiscriminada” de importaciones de hilados, telas y prendas de vestir, tanto nuevas como usadas. También señaló la caída del poder adquisitivo; los altos costos financieros, laborales y energéticos; y la elevada carga impositiva.
Con reservas en máximos desde 2021, el Banco Central sostiene un escenario de calma cambiaria poco habitual para enero. La abundante oferta de divisas y las tasas elevadas explican la estabilidad dentro de la banda.
La cotización mayorista avanzó por segunda rueda consecutiva y alcanzó su nivel más alto en más de diez días. La mayor oferta de divisas permitió al Banco Central comprar dólares sin tensionar el mercado, en un contexto de actividad que no termina de reaccionar.