Con tasas reales cada vez más altas, el esquema económico del Gobierno frena la dolarización y sostiene una pax cambiaria artificial. Tras el feriado en Estados Unidos, el dólar oficial mostró un nuevo avance, mientras la estrategia financiera sigue enfriando la actividad.
La renta variable argentina mostró una recuperación en dólares y en pesos, en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y mayor aversión al riesgo. En contraste, los bonos soberanos profundizaron las caídas y empujaron al alza el riesgo país, que volvió a acercarse a los 580 puntos.
El índice registró un incremento mensual del 1,4% impulsado por materiales, mano de obra y gastos generales. Los aumentos tarifarios y salariales volvieron a presionar sobre un sector golpeado por la recesión y el ajuste del Gobierno.
El aumento estuvo impulsado por subas en productos clave como alimentos, combustibles y bienes industriales, lo que refuerza el riesgo de traslado a los precios al consumidor.
El tipo de cambio volvió a retroceder en una rueda de escaso volumen por la ausencia de Wall Street. El Banco Central sumó reservas y sostuvo la estabilidad cambiaria en un contexto de fuerte iliquidez en pesos y mayor liquidación del sector agroexportador.
Las acciones argentinas vuelven a bajar en una rueda de escaso volumen, marcada por el feriado en Estados Unidos y un escenario financiero internacional atravesado por la tensión geopolítica. El panel líder retrocede 0,7% y persiste la cautela entre los inversores.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street registraron subas de hasta 5% y los bonos en dólares encadenaron su segunda mejora consecutiva. El riesgo país retrocedió a 560 puntos, en una reacción de alivio que convive con la fragilidad del frente externo.
La divisa siguió en descenso por cuarta rueda consecutiva mientras el Banco Central volvió a intervenir con compras. Las tasas altas sostienen la calma cambiaria, aunque el costo financiero presiona sobre la actividad.
Los títulos soberanos muestran una recuperación moderada luego de tres ruedas negativas, en sintonía con un alivio parcial en los mercados emergentes. Sin embargo, la renta variable argentina sigue bajo presión y las acciones líderes registran bajas de hasta 3%.
La cotización oficial retrocede por tercera jornada consecutiva y se ubica en el valor más bajo desde mediados de diciembre. El movimiento ocurre en paralelo a una fuerte intervención del Banco Central, que volvió a comprar divisas y recibió un guiño del FMI por el ritmo de acumulación de reservas.