El Gobierno de La Pampa abrió las ofertas para realizar trabajos de rastreo y mantenimiento de picadas contrafuego en distintos puntos de la provincia, con una inversión oficial actualizada de $799.319.598,40. Las tareas estarán destinadas a reforzar la prevención de incendios rurales y alcanzarán 3.274 hectáreas durante 2026.
Las intervenciones forman parte de un trabajo conjunto entre la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), Defensa Civil y las áreas provinciales de Ambiente, con el objetivo de reducir los riesgos para la población, la producción agropecuaria, la infraestructura y los ambientes naturales.
Las aperturas de ofertas correspondientes a las dos licitaciones se realizaron en la sede de Vialidad Provincial, en Santa Rosa. Del total de superficie prevista para este año, 2.846 hectáreas corresponden a la red de picadas vinculada con Defensa Civil y otras 428 hectáreas están ubicadas dentro de áreas protegidas provinciales.
Para qué sirven las picadas contrafuego
Las picadas contrafuego son franjas de terreno acondicionadas para dificultar la propagación de las llamas y permitir el acceso de brigadistas, vehículos y maquinaria durante una emergencia. Su mantenimiento resulta especialmente relevante en una provincia con una extensa superficie rural y productiva.
Además de contribuir a contener el fuego, estas franjas buscan reducir los potenciales daños sobre establecimientos agropecuarios, infraestructura, animales, montes y ecosistemas naturales.
El director general de Defensa Civil, David García, explicó que las picadas perimetrales constituyen una herramienta fundamental para combatir los incendios y brindar mayor seguridad al personal.
"Una picada bien realizada puede ser determinante para controlar una situación y evitar que el incendio alcance mayores dimensiones o ponga en riesgo vidas", afirmó García.
El funcionario también destacó la importancia de realizar las tareas antes del comienzo del período de mayor riesgo para que el territorio se encuentre preparado ante eventuales emergencias.
Más de 3.200 hectáreas intervenidas durante 2026
La planificación provincial establece que las 2.846 hectáreas destinadas a Defensa Civil estarán distribuidas entre las regiones norte y centro-norte, centro y oeste, y sur y sudeste de La Pampa.
Los trabajos forman parte de una política que viene desarrollándose durante los últimos años. Según los datos difundidos por el Gobierno provincial, en 2023 se intervinieron 5.428 hectáreas; en 2024, 2.463 hectáreas; y durante 2025, otras 2.936 hectáreas.
La definición de los sectores en los que se realizan las picadas es coordinada entre Vialidad Provincial y Defensa Civil de acuerdo con las características de cada región y las necesidades de prevención y respuesta.
Qué áreas protegidas serán alcanzadas
Otras 428 hectáreas estarán ubicadas dentro de cinco áreas protegidas provinciales: Parque Luro, Pichi Mahuida, Limay Mahuida, La Reforma y La Humada.
La subsecretaria de Ambiente, Mónica Álvarez Redondo, destacó que estas zonas requieren una protección especial frente a los incendios debido al valor de sus ecosistemas y su biodiversidad.
La intervención busca reducir el riesgo que representa el fuego para la flora y la fauna y complementar las medidas de conservación que se desarrollan en las reservas pampeanas.
Por su parte, el presidente de Vialidad Provincial, Rodrigo Cadenas, puso el foco en el impacto económico que pueden provocar los incendios rurales y sostuvo que las tareas preventivas también permiten proteger establecimientos, inversiones, producción y empleo.
Tras la apertura de sobres, las propuestas presentadas ingresarán ahora en la etapa de evaluación administrativa y técnica, previa a la adjudicación de los trabajos.