Tras la multitudinaria peregrinación a Luján y las críticas de funcionarios del Gobierno nacional por tocar temas que afectan a gran parte de la población, el arzobispo
Jorge García Cuerva endureció su discurso y reclamó terminar con la descalificación, los insultos y la intolerancia. “Nuestra Patria tiene muchos abrazos pendientes: abrazos de perdón ante tanta descalificación e insulto, abrazos solidarios ante tanta indiferencia, abrazos de encuentro ante tanto extravío, abrazos profundos", consideró.
En esa línea, advirtió que esas cuestiones ya están impactando en los vínculos sociales y pidió una respuesta basada en la fraternidad. “Las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal supuran y parece que se está infectando el corazón del pueblo”, afirmó. Luego agregó: “Es tiempo de unirnos. Si la Virgen de Luján nos abraza a todos, es imposible mirar al otro con desprecio, porque el otro es mi hermano”.
“Por eso volveremos a nuestros hogares y nos tenemos que comprometer a ser artesanos de la fraternidad llevando el abrazo de María a los que no dan más, a los abuelos, a los que piensan distinto, a las personas con discapacidad y a sus familias, a los que no tienen trabajo, a los que están durmiendo en la calle, a los adolescentes y jóvenes atravesados por la droga, en definitiva a todos”, sostuvo.
El mensaje se añade al análisis que García Cuerva había realizado el pasado sábado en la Catedral Metropolitana al referirse a la Argentina que encontrará León XIV durante su visita de noviembre. “Se va a encontrar con una Argentina herida, una Argentina dividida, con esa famosa grieta”. Además, habló de un país "en crisis" que "duele".
Casa Rosada vs Iglesia
Sin insultos ni el griterío habitual del oficialismo, la Iglesia y el Gobierno nacional tensionaron su relación en los últimos días. Principalmente, por la política de ajuste que Javier Milei lleva adelante y las cuales prevé endurecer de la mano del Presupuesto 2027.
Respecto a ese tema, en la previa de la visita de León XIV la Casa Rosada convocó a la Iglesia el pasado lunes para discutir temas ligados al área de
Discapacidad, tras los ajustes anunciados en la "Ley de Leyes". El objetivo era tratar ese asunto antes de la visita que el Sumo Pontífice tiene prevista al Cottolengo Don Orione de Claypole, una institución que depende de la Iglesia y alberga a más de 400 personas con discapacidad.
Cabe mencionar que el histórico establecimiento atraviesa un faltante de medicamentos de unos $700 millones y, según la información difundida, no recibe desde diciembre del año pasado el pago de prestaciones del Gobierno nacional.
A ello se suma el reclamo de la Pastoral Social, Endepa y Cáritas, la cual criticó la eliminación de los límites a la extranjerización de tierras rurales y expresaron su preocupación por el fallo de la Corte Suprema que ratifica la derogación de la Ley de Tierras. "Apelamos a la responsabilidad de nuestros legisladores, autoridades del poder ejecutivo y funcionarios de la justicia para que velen por la defensa de nuestra tierra y el cuidado de nuestra Nación", señalaron en el
comunicado.