La administración de Rogelio Frigerio declaró el estado de desastre y emergencia agropecuaria en Entre Ríos por los daños que provoca el fenómeno de El Niño y pedirá que el Gobierno nacional adopte una medida similar para asistir a los productores afectados. El gobernador advirtió que las inundaciones ya golpean a las actividades ganaderas y apícolas y sostuvo que el Estado debe ofrecer herramientas concretas para afrontar las pérdidas.
La medida alcanza a las explotaciones ubicadas en zonas de islas y anegadizos de seis departamentos: La Paz, Paraná, Diamante, Victoria, Gualeguay e Islas del Ibicuy, todos sobre la costa del río Paraná.
Para avanzar con el pedido de adhesión nacional, Frigerio encomendó al ministro de Producción, Guillermo Bernaudo, que gestione la declaración ante funcionarios de la administración de Milei.
En respuesta al dramático momento que atraviesa el Litoral, el Ejecutivo provincial anunció un paquete de alivio fiscal que incluye la postergación de los vencimientos de los anticipos del Impuesto Inmobiliario Rural y Subrural correspondientes a 2026 y 2027 hasta el 31 de enero de 2028. También habilitó un plan opcional de pago de hasta tres cuotas mensuales sin intereses y la condonación de multas e intereses por obligaciones fuera de término.
Además, los productores comprendidos en la emergencia o el desastre agropecuario podrán acceder a exenciones impositivas proporcionales al porcentaje de pérdidas acreditado. Para obtener los beneficios deberán presentar una declaración jurada ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca provincial, con la firma de un profesional matriculado y la certificación de una entidad vinculada al sector.
Los daños en la producción
La decisión se apoyó en una evaluación de la Comisión Provincial de Emergencia y Desastre Agropecuario, que analizó informes del Instituto Nacional del Agua (INA), el Senasa, el INTA, Prefectura Naval y organismos provinciales, entre otras instituciones.
Los relevamientos advirtieron sobre el impacto de las inundaciones en las actividades productivas de las zonas de influencia de los ríos Paraná y Uruguay.
En la ganadería, los perjuicios incluyen ventas forzosas de hacienda a precios más bajos, mayores costos de alimentación y traslado, dificultades para reubicar animales y problemas sanitarios. Según las estimaciones oficiales, más del 50% de la capacidad productiva se encuentra afectada. En la apicultura, en tanto,
se registraron pérdidas de colmenas en humedales, islas y franjas costeras, además de complicaciones para retirarlas y trasladarlas.
La declaración provincial se suma a la emergencia hídrica que Entre Ríos había dispuesto el 29 de agosto en todo su territorio para anticiparse a los efectos de El Niño y reducir los daños sobre la población, la infraestructura y las actividades económicas.