La Cámara de Diputados de Paraguay no pudo completar la votación sobre la renuncia del presidente Santiago Peña luego de que legisladores del oficialismo abandonaran sus bancas durante la sesión extraordinaria. La salida de los parlamentarios impidió reunir los 41 presentes que exige el reglamento para que la Cámara Baja pueda sesionar.
El episodio ocurrió después de que el Senado ya se hubiera pronunciado sobre la dimisión del mandatario. Sin el número mínimo de diputados, el Congreso quedó imposibilitado de concluir el tratamiento de la renuncia, por lo que la definición sobre la salida de Peña quedó pendiente.
La falta de quórum en la sesión del Congreso de Paraguay abrió un nuevo escenario para el futuro político de Peña. La senadora opositora Celeste Amarilla sostuvo que, al no haberse completado la aceptación de la dimisión presidencial, el proceso de destitución aprobado previamente por la Cámara de Diputados continúa vigente.
“El propio Núñez me confirmó que al quedarse sin quórum el juicio político debe seguir y que mañana proseguirá el juicio”, afirmó Amarilla, en referencia al presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez.
La legisladora señaló que la acusación contra Peña no perdió validez porque el Parlamento no logró completar el trámite para aceptar su renuncia.
Por su parte, la senadora Blanca Ovelar anticipó que solicitará una nueva convocatoria para que el Congreso retome el tratamiento del caso. La interrupción de la sesión dejó sin resolver la salida de Peña y prolongó la disputa entre el oficialismo y la oposición sobre el mecanismo que debe definir su sucesión.