28.11.2018 / Justicia y diplomacia

G20: la maniobra del juez Lijo para no detener al príncipe de Arabia Saudita

La ONG Human Rights solicitó que el saudí sea apresado en Buenos Aires por supuestos delitos de lesa humanidad y el asesinato de un periodista turco. El juez argentino tomó medidas que harán imposible el arresto.




La ONG Human Rights le pidió a la justicia de Argentina que arreste al príncipe de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, durante el G20 que se realizará en Buenos Aires. Es por el asesinato del periodista turco Jamal Khashoggi y presuntos delito de lesa humanidad, pero eso no va a ocurrir.

La denuncia quedó en manos del juez Ariel Lijo quien decidió adoptar medidas para que la investigación se dilate y el príncipe saudí no llegue a ser arrestado en Argentina, en lo que sería un conflicto diplomático para Mauricio Macri. El gobierno ya había advertido que Salman cuenta con "inmunidades especiales". 

Lijo resolvió hacer lugar a los requermientos del fiscal federal Ramiro González  y solicitó a Cancillería que informe es estatus y las condiciones diplomáticas bajo las cuales el denunciado llegó a Buenos Aires. 

También libró exhortos a Yemen, Arabia Saudita y Turquía, antes de decidir si el caso realmente le compete a la justicia argentina. De esta manera, a la espera de las respuestas, se hace técnicamente imposible que la detencicón se realice antes de que el príncipe abandone Buenos Airse. 

Al avanzar hacia una investigación formal, las autoridades judiciales argentinas están enviado un mensaje claro: ni siquiera los más poderosos, como Mohammed bin Salman, están por encima de la ley y serán sometidos a escrutinio si están implicados en crímenes internacionales. Ahora quedará una enorme sospecha sobre el príncipe heredero, mientras intenta recuperar su reputación, que está destrozada, durante la cumbre del G20. Los líderes a nivel global deberían pensar seriamente si desean tomarse fotos con alguien que podría terminar investigado por crímenes de guerra y tortura", sostuvo Kenneth Roth, Director Ejecutivo de Human Rights Watch.