El beneficio fue reglamentado mediante el Decreto 473/2026 y comenzó a regir desde el 1° de julio. El nuevo esquema reconoce la formación académica del personal militar con un adicional del 10% para tecnicaturas o títulos terciarios, del 15% para carreras universitarias de cuatro años o más y del 25% para especializaciones, maestrías y doctorados. A esto se suma la actualización salarial prevista para junio, julio y agosto, que acumula una suba del 4,1% respecto de los haberes de mayo.
Con la aplicación del suplemento, un Brigadier General, Teniente General o Almirante con título de posgrado pasará a cobrar $4.213.963 mensuales, frente a los $3.371.170 que percibía sin el adicional. En tanto, un Coronel, Capitán de Navío o Comodoro con título universitario alcanzará un salario de $2.759.067, mientras que un Mayor o Capitán de Corbeta con título de grado percibirá $1.889.414.
La medida también alcanza al personal de menor jerarquía. Un Sargento o Cabo Principal con tecnicatura cobrará $1.150.735, contra los $1.046.123 de quienes no accedan al beneficio. En el caso de un Voluntario de Segunda o Marinero de Segunda con título terciario, el haber ascenderá a $805.697, por encima de los $732.452 establecidos sin el suplemento.
El adicional está destinado al personal en actividad del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía de Establecimientos Navales, siempre que el título acreditado sea afín a las funciones desempeñadas. También podrán acceder retirados y pensionados si el militar obtuvo el título antes de pasar a retiro. Para los posgrados cursados en el exterior, la normativa exige que hayan sido autorizados o avalados por la fuerza correspondiente y cuenten con la apostilla oficial. Según el Gobierno, el objetivo es incentivar la permanencia de profesionales especializados y fortalecer áreas estratégicas para la defensa, como ingeniería, informática, medicina, logística y ciberseguridad.