02.08.2026 / CRISIS EN HAITÍ

Haití prepara elecciones tras una década bajo amenaza de las pandillas

Haití comenzó el registro de votantes para las elecciones presidenciales y legislativas previstas para el 13 de diciembre, las primeras en una década. El proceso avanza mientras las bandas armadas controlan amplias zonas de Puerto Príncipe y ponen en duda que todos los ciudadanos puedan participar.



Haití comenzó a registrar votantes para las elecciones generales previstas para el 13 de diciembre de 2026, en lo que representa uno de los primeros pasos concretos para celebrar los primeros comicios presidenciales y legislativos del país en una década. El proceso arrancó en medio de una grave crisis de seguridad, con bandas armadas que controlan alrededor del 70% de Puerto Príncipe y algunas de las principales rutas del país.

Las autoridades habilitaron inicialmente 10 centros de registro en zonas de la capital consideradas relativamente seguras. El objetivo es ampliar progresivamente el operativo mientras el Consejo Electoral Provisional (CEP) avanza con un calendario que contempla una eventual segunda vuelta para el 21 de febrero de 2027.

La organización de los comicios representa uno de los principales desafíos para Haití, que no tiene un presidente electo desde el asesinato de Jovenel Moïse en julio de 2021 y atraviesa desde entonces una profunda crisis política, institucional y de seguridad.

Haití intenta volver a las urnas después de una década

Haití no celebra elecciones generales desde 2016. El nuevo cronograma establece para el 13 de diciembre la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas y para el 21 de febrero de 2027 un eventual balotaje, que coincidiría con elecciones locales.

Los resultados definitivos de las elecciones presidenciales y legislativas deberían conocerse el 7 de marzo.

Sin embargo, el propio Consejo Electoral advirtió que el cumplimiento del calendario estará condicionado a la existencia de un "ambiente de seguridad aceptable" y a la disponibilidad de los recursos financieros necesarios para organizar la votación.

La advertencia no es menor. Las bandas armadas dominan aproximadamente el 70% de Puerto Príncipe y también tienen presencia en rutas que conectan la capital con otras regiones, entre ellas los departamentos Central y Artibonite.

La situación plantea interrogantes sobre la posibilidad de garantizar tanto el registro electoral como la posterior votación en las zonas controladas por grupos armados.

El control de las pandillas amenaza las elecciones

La apertura de los centros de registro mostró las dificultades que enfrentará el proceso. Las autoridades comenzaron por barrios considerados más seguros y esperan extender posteriormente la inscripción hacia otras áreas de la capital.

Uno de los principales problemas es que una porción significativa del electorado vive en zonas afectadas por la violencia o cuyo acceso está condicionado por las bandas. A esto se suma el desplazamiento interno provocado por el conflicto: alrededor de 1,5 millones de personas abandonaron sus hogares por la violencia de los grupos armados.

La crisis de seguridad se profundizó tras el asesinato de Moïse. Desde entonces, distintas organizaciones criminales expandieron su control territorial y debilitaron aún más la capacidad del Estado haitiano para garantizar servicios básicos y controlar buena parte de la capital.

Las bandas también mantienen bajo amenaza rutas estratégicas hacia otras regiones, lo que podría dificultar el traslado de materiales electorales, funcionarios y votantes.

Un proceso electoral bajo fuertes dudas

Pese a las dificultades, las autoridades haitianas avanzan con el cronograma electoral. El inicio del registro representa un paso indispensable para actualizar el padrón y determinar quiénes podrán participar de las elecciones de diciembre.

La votación buscará terminar con años de gobiernos transitorios y autoridades no elegidas directamente por la población. Haití permanece sin presidente desde 2021 y las sucesivas crisis políticas y de seguridad impidieron hasta ahora concretar una renovación institucional mediante elecciones.

El desafío será garantizar que los comicios puedan realizarse en una porción suficientemente amplia del territorio como para asegurar la participación de la población.

Por ese motivo, incluso el calendario difundido por el Consejo Electoral mantiene condicionada la realización de las elecciones a una mejora de las condiciones de seguridad. De concretarse finalmente el 13 de diciembre, Haití celebrará sus primeras elecciones generales en diez años en uno de los escenarios políticos y sociales más complejos de su historia reciente.