El acercamiento entre
Mauricio Macri y
Karina Milei facilitó un nuevo encuentro entre el PRO y La Libertad Avanza, en el marco del armado político que la secretaria de la Presidencia lleva adelante de cara a 2027. Este jueves desde las 11, miembros de ambos espacios se reunirán en Casa Rosada para intentar hallar puntos en común que abran la posibilidad de una alianza. A primera vista, la estrategia del oficialismo sería que el diálogo sea iniciado por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, exPRO que mantiene el vínculo con el partido liderado por Macri.
A raíz de la charla telefónica de aproximadamente 30 minutos entre el expresidente y la hermana del Presidnete, puso nuevamente sobre la mesa la idea de armar un espacio de coordinación permanente entre ambas fuerzas. El contacto llegó después de varias semanas de cruces, principalmente por diferencias en torno al blindaje al exjefe de ministros Manuel Adorni.
Del ala oficialista participarán Santilli y el subsecretario general de la Presidencia, Eduardo “Lule” Menem, dos hombres de confianza de Karina. En representación del PRO estarán el jefe del bloque en Diputados, Cristian Ritondo, y el secretario partidario Fernando de Andreis. Según trascendió, el Gobierno confía en que los amarillos, aliados habituales, ayuden a destrabar algunos ítems clave de la agenda violeta con la meta de obtener ventaja ante el kirchnerismo en las próximas elecciones.
Desafíos
La discusión por el armado bonaerense es la que presenta mayores desafíos. LLA quiere resolver las candidaturas municipio por municipio, sin PASO ni encuestas que definan los nombres. El PRO, en cambio, pide un solo criterio para toda la Provincia: que la lista se arme según quién mida mejor en cada distrito, sin importar de qué espacio venga.
Mientras tanto, el armado político en dicho territorio está a cargo de Sebastián Pareja y Cristian Ritondo bajo el objetivo de mantener la unidad que en 2025 le permitió a la alianza, con Santilli como candidato, imponerse sobre Fuerza Patria.
Sin embargo, por el momento tanto desde Casa Rosada como desde el PRO intentaron bajar las expectativas, puesto que no prevén ningún cierre de acuerdo, al menos durante esta primera etapa, sino reabrir un canal de diálogo luego de meses de tensión.