14.08.2026 / MERCADO CAMBIARIO

El dólar baja de $1.490, pero las tasas se disparan: el mercado vuelve a poner en jaque la politica económica

La estrategia oficial para contener al dólar también genera interrogantes sobre el frente monetario. Entre los operadores crece la percepción de que el equipo económico interviene mediante futuros y bonos dólar linked para evitar que el tipo de cambio se despegue de los $1.500. El problema es que esa intervención puede profundizar la falta de liquidez y mantener elevada la presión sobre las tasas en pesos.





El dólar mayorista cayó este viernes por debajo de los $1.490 y cotizó a $1.489 para la venta, luego de dos jornadas consecutivas de subas. La baja se produjo mientras los operadores de la city siguen de cerca la evolución de las tasas cortas en pesos y las posibles intervenciones oficiales para evitar que la cotización vuelva a superar de manera sostenida la barrera de los $1.500.

En el Banco Nación, el dólar minorista bajó $5 y se ubicó en $1.510 para la venta, mientras que el promedio informado por el Banco Central llegó a $1.515,689. Entre los tipos de cambio paralelos, el blue se mantuvo en $1.540, el contado con liquidación operó en $1.583 y el MEP se ubicó en $1.521,39.

Pero detrás de la baja del dólar aparece otra señal de tensión financiera: el fuerte incremento de las tasas cortas. Según operadores del mercado, la liquidez se encareció y el movimiento ya se refleja en las operaciones de caución, repo y en los plazos fijos institucionales, que rondan el 25% de TNA. “Con este nivel de tasas, la TAMAR debería seguir ajustando al alza en los próximos días”, señaló una fuente del mercado a Ambito. 

A la vez, el Banco Central comenzó agosto con un ritmo más moderado de acumulación de reservas. De acuerdo con PPI, las compras promediaron apenas US$22 millones diarios, el menor ritmo registrado en una semana completa desde el inicio del programa de acumulación en enero. Aunque durante 2026 la autoridad monetaria ya acumula compras por más de US$13.000 millones y las reservas brutas rondan los US$50.000 millones, el mercado vuelve a mirar con atención cuánto cuesta sostener la calma cambiaria.