28.08.2026 / ESTADOS UNIDOS

La Fed endurece su postura y vuelve a poner presión sobre la economía argentina

La Reserva Federal de Estados Unidos ratificó su prioridad de contener la inflación y evitó anticipar una baja de tasas. La señal complica el escenario para los países emergentes y puede aumentar la presión sobre el dólar, el financiamiento y los activos argentinos.





El presidente de la Reserva Federal norteamericana, Kevin Warsh, advirtió que la autoridad monetaria tendrá “trabajo por hacer” si la inflación estadounidense no avanza con claridad hacia la meta del 2% anual. El mensaje fue pronunciado durante el tradicional simposio de Jackson Hole, uno de los encuentros financieros más importantes del año, que reúne a autoridades monetarias de todo el mundo y del que participa el titular del Banco Central argentino, Santiago Bausili.

Warsh evitó brindar señales concretas sobre los próximos movimientos de la Fed y sostuvo una línea de comunicación más discreta respecto de la política monetaria. Sin embargo, dejó en claro que el control de los precios continúa en el centro de las prioridades. “Ninguna de las estadísticas (sobre precios) es perfecta, pero todas apuntan a una situación similar: la inflación supera nuestro objetivo del 2%. Por lo tanto, la Reserva Federal debería centrarse principalmente en los precios en este momento”, sostuvo.

La principal consecuencia para la Argentina pasa por la posibilidad de que las tasas estadounidenses permanezcan elevadas durante más tiempo. La inflación en Estados Unidos se ubica en torno al 3,7% anual y el precio internacional del petróleo suma presión sobre los precios. En ese contexto, la tasa de los fondos federales se encuentra entre 3,50% y 3,75%, mientras que el Comité Federal de Mercado Abierto volverá a reunirse el 15 y 16 de septiembre, con una eventual suba de tasas entre las posibilidades que seguirá de cerca el mercado.

Para la economía argentina, un escenario de tasas altas en Estados Unidos implica condiciones financieras internacionales más exigentes. Los capitales pueden privilegiar activos denominados en dólares y reducir su exposición a mercados emergentes, lo que puede encarecer el financiamiento y aumentar la volatilidad sobre bonos, acciones y monedas de países como Argentina. En un contexto de presión cambiaria y elevada sensibilidad de los mercados locales, la señal de Jackson Hole agrega un nuevo factor de tensión para el Gobierno.