El Gobierno registró en agosto un superávit primario de $1,99 billones y un superávit financiero de $635.529 millones, según informó el ministro de Economía, Luis Caputo. Luego del pago de intereses por $1,35 billones, el saldo financiero mostró una mejora interanual del 62,8%. En los primeros ocho meses de 2026, el resultado primario acumulado llegó aproximadamente al 1,1% del PBI y el financiero al 0,2%.
El resultado volvió a apoyarse en la contención del gasto público. De acuerdo con los números difundidos por Economía, el gasto primario cayó 0,5% en términos reales frente a agosto de 2025. Caputo sostuvo que “desde el inicio de la gestión, el orden fiscal se alcanzó mediante la reducción del gasto público”, mientras señaló que las transferencias a universidades aumentaron 9,7% real, las prestaciones del PAMI 4,9%, la Asignación Universal por Hijo 4,7% y las pensiones no contributivas 4,2%.
Pese al superávit acumulado, el frente fiscal todavía presenta una diferencia respecto de los compromisos asumidos con el FMI. El proyecto de Presupuesto 2027 estima que 2026 cerrará con un superávit primario del 1,3% del PBI, unos $15,5 billones, mientras que la meta acordada con el organismo se ubica en torno al 1,4%. La brecha rondaría los $700.000 millones.
El dato cobra relevancia ante la próxima revisión del programa con el Fondo, en la que volverán a examinarse las cuentas públicas y el cumplimiento de los objetivos comprometidos. Mientras el Gobierno presenta el equilibrio fiscal como el eje central de su programa económico, los números incluidos en el propio Presupuesto anticipan que deberá discutir con el organismo el desvío previsto para el cierre del año.