18.09.2026 / RELACIONES INTERNACIONALES

La pulseada entre EEUU y China traba la sucesión en la ONU y Grossi sigue en carrera

El Consejo de Seguridad realiza este viernes una nueva votación informal para avanzar en la elección del sucesor de António Guterres. El argentino Rafael Grossi integra la lista de candidatos en un proceso atravesado por las diferencias entre las principales potencias.




La definición del próximo secretario general de Naciones Unidas entra en una instancia clave después de que Estados Unidos y China no alcanzaran un consenso sobre una candidatura. Los 15 integrantes del Consejo de Seguridad vuelven a medir apoyos en una tercera ronda informal, mientras los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— conservan una influencia decisiva sobre la recomendación que finalmente deberá elevarse a la Asamblea General.

Entre los nombres que reunieron respaldos en las consultas anteriores aparecen Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana; Rebeca Grynspan, de Costa Rica; y el argentino Rafael Grossi. En la última votación informal, Rodrigues-Birkett obtuvo ocho votos favorables, Grynspan siete y Grossi también siete, aunque el carácter reservado de la consulta impidió establecer qué posición asumió cada uno de los miembros permanentes.

Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, fue formalmente postulado por la Argentina el 26 de noviembre de 2025. Su candidatura forma parte de un proceso en el que también participan, entre otros, Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Ivonne A-Baki y Macky Sall. Naciones Unidas desarrolló durante 2026 distintos diálogos públicos con los aspirantes antes del inicio de las votaciones de sondeo en el Consejo de Seguridad.

La sucesión deberá quedar resuelta antes del final del mandato de Guterres, previsto para el 31 de diciembre. El nuevo secretario general asumirá el 1° de enero de 2027 por un período de cinco años. Para Grossi, una eventual designación significaría convertirse en el primer argentino en ocupar el máximo cargo de Naciones Unidas y en el segundo latinoamericano después del peruano Javier Pérez de Cuéllar.