La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado difundió un video en el que interpreta “No me importa”, de Lali Espósito, luego de cuestionar la falta de coordinación interna por los cambios en discapacidad incluidos en el Presupuesto 2027. La elección de la canción llamó la atención por los cruces públicos que la artista mantuvo con Javier Milei, aunque no hubo una atribución explícita del tema a un mensaje contra el Presidente.
Patricia Bullrich volvió a quedar en el centro de la escena política este viernes luego de publicar imágenes desde su oficina en las que aparece frente a una computadora, busca “No me importa” y comienza a cantar la canción de Lali Espósito. La escena se difundió apenas un día después de que la senadora exteriorizara su malestar con el funcionamiento de la mesa política del oficialismo y reclamara mayor discusión antes de enviar iniciativas al Congreso.
El episodio coincidió con una serie de cuestionamientos de Bullrich por las modificaciones vinculadas con discapacidad incorporadas al Presupuesto 2027. “La mesa se reúne todas las semanas. El presupuesto tiene tres meses de elaboración”, planteó la dirigente, quien reconoció que desconocía esos cambios pese a participar del espacio de coordinación política del Gobierno. También reclamó: “Yo quiero una mesa política donde las cosas se discutan”.
La senadora profundizó sus críticas al explicar las dificultades que genera esa falta de coordinación en el Congreso. “Entonces, no puede ser que un tema de tal sensibilidad nosotros lo sepamos y tengamos que venir acá a decir: ‘Bueno, no lo sabía, ¿qué somos, tontos?’”, expresó. Bullrich sostuvo además que el oficialismo necesita ampliar su base de apoyos en el Senado para garantizar la aprobación de sus proyectos.
En ese contexto, la aparición de Bullrich cantando a Lali sumó un componente llamativo a una semana marcada por las diferencias dentro del oficialismo. La artista protagonizó distintos cruces públicos con Milei, pero hasta el momento no surgieron elementos que permitan afirmar que la elección de “No me importa” constituyó una respuesta deliberada al Presidente. El dato político concreto quedó en otro plano: Bullrich expuso públicamente su disconformidad con la forma en que el Gobierno procesó los cambios del Presupuesto y reclamó mayor coordinación antes de llevar las decisiones al Congreso.