26.09.2026 / PROTESTAS ESTUDIANTILES

Alemania: estudiantes protestan contra el servicio militar y temen que vuelva a ser obligatorio

Miles de estudiantes fueron convocados a una huelga nacional contra la reforma militar del gobierno de Friedrich Merz. Aunque el nuevo sistema se presenta como voluntario, los jóvenes denuncian que ya comenzaron a recibir citaciones para realizar exámenes médicos, incluso después de manifestar que no quieren incorporarse al Ejército.



Miles de estudiantes alemanes fueron convocados a una jornada nacional de huelgas y manifestaciones contra el nuevo sistema de servicio militar impulsado por el gobierno del canciller Friedrich Merz. Las protestas, organizadas en distintas ciudades del país, expresan el rechazo de sectores juveniles a una reforma que, aunque mantiene voluntaria la incorporación al Ejército, restablece mecanismos obligatorios de registro y evaluación médica.

Bajo consignas como "No participaremos en sus guerras", los manifestantes cuestionan la política de rearme del gobierno alemán y advierten sobre la posibilidad de que el actual sistema termine convirtiéndose en un servicio militar obligatorio. La movilización forma parte de una serie de protestas estudiantiles que se desarrollan desde la aprobación de la reforma.
El conflicto adquirió una nueva dimensión después de que jóvenes de 18 años de las ciudades de Kiel y Flensburg recibieran citaciones para someterse a evaluaciones militares, pese a haber manifestado que no estaban interesados en incorporarse a las Fuerzas Armadas. Los organizadores consideran que estas convocatorias anticipan una ampliación de las obligaciones militares.

Una reforma militar que despierta el rechazo de los estudiantes

La nueva legislación alemana entró en vigor el 1 de enero de 2026 y estableció un sistema destinado a aumentar el número de efectivos de la Bundeswehr, las Fuerzas Armadas alemanas. Su principal característica es que mantiene voluntaria la prestación del servicio militar, pero introduce obligaciones para los jóvenes que alcanzan la mayoría de edad.

Desde enero, todos los ciudadanos alemanes que cumplen 18 años reciben un cuestionario en el que deben proporcionar información sobre sus condiciones físicas, sus capacidades y su interés en incorporarse al Ejército. Mientras que los hombres están obligados a responderlo, para las mujeres la participación es voluntaria.

Además, la legislación contempla la recuperación de los exámenes médicos obligatorios para los hombres nacidos a partir de 2008. Su implementación general está prevista para el 1 de julio de 2027, aunque las Fuerzas Armadas ya comenzaron a realizar evaluaciones durante 2026.

El punto más controvertido es que la reforma también contempla la posibilidad de avanzar hacia un reclutamiento obligatorio si el número de voluntarios resulta insuficiente o si empeora la situación de seguridad. Para activar ese mecanismo, denominado "servicio militar según las necesidades", sería necesaria una nueva decisión legislativa del Parlamento alemán.

Para los organizadores, la convocatoria a exámenes médicos de jóvenes que expresamente rechazaron incorporarse al Ejército constituye una señal de que el sistema está avanzando más allá del reclutamiento voluntario. En Kiel y Flensburg, los comités estudiantiles denunciaron que estas evaluaciones comenzaron a realizarse en julio, antes de la fecha prevista para su aplicación generalizada.

Más de 100 protestas contra el servicio militar

La organización estudiantil Schulstreik gegen Wehrpflicht (Huelga Escolar contra el Servicio Militar) convocó alrededor de 100 manifestaciones en todo el territorio alemán. Las movilizaciones alcanzaron ciudades como Berlín, Hamburgo, Hannover y Kiel, donde los jóvenes abandonaron las aulas para participar de las protestas.

Bela Breitner, portavoz de la organización, afirmó que los estudiantes continuarán con las huelgas hasta que se descarte la posibilidad de restablecer el servicio militar obligatorio. Los manifestantes también cuestionan el aumento del presupuesto de defensa y sus posibles consecuencias para la financiación de la educación y las políticas sociales.

En Hamburgo, las protestas coincidieron con el ejercicio militar Red Storm Charlie, que también fue objeto de cuestionamientos por parte de los manifestantes. En Schleswig-Holstein, el sindicato de educación GEW expresó su respaldo a las movilizaciones y manifestó su preocupación por la creciente presencia de las Fuerzas Armadas en las escuelas.

El rearme alemán y el objetivo de construir el Ejército más poderoso de Europa

Las protestas se producen en medio de una transformación de la política de defensa alemana. El gobierno de Merz se propuso convertir a la Bundeswehr en el Ejército convencional más poderoso de Europa, en respuesta a la guerra en Ucrania, las amenazas que atribuye a Rusia y las exigencias estadounidenses de que los países europeos asuman mayores responsabilidades militares dentro de la OTAN.

El proyecto contempla ampliar los efectivos militares activos de aproximadamente 185.000 a 260.000 y duplicar la reserva hasta alcanzar los 200.000 integrantes hacia mediados de la próxima década. Sin embargo, las dificultades para incorporar nuevos soldados representan uno de los principales obstáculos para alcanzar esos objetivos.

El cambio también tiene una dimensión presupuestaria. Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Alemania destinó unos 114.000 millones de dólares a defensa en 2025, un incremento interanual del 24%. El país se convirtió así en el principal inversor militar europeo dentro de la OTAN.

La reforma representa, además, un cambio respecto de la política que Alemania adoptó después de la Guerra Fría. En 2011, el país suspendió el servicio militar obligatorio y avanzó hacia unas Fuerzas Armadas profesionales. La nueva legislación no restablece automáticamente aquel sistema, pero recupera los mecanismos de registro y evaluación que habían sido desmantelados.

De esta manera, el debate enfrenta dos posiciones: mientras el gobierno sostiene que necesita ampliar su capacidad militar para garantizar la seguridad nacional y cumplir sus compromisos con la OTAN, los estudiantes movilizados cuestionan que ese objetivo pueda derivar en la incorporación obligatoria de jóvenes a las Fuerzas Armadas.

El próximo paso dependerá tanto de la evolución del reclutamiento voluntario como de las decisiones del Parlamento. Por ahora, la obligación general de prestar servicio militar no fue restablecida, pero la posibilidad de hacerlo está contemplada en la legislación vigente.