02.10.2026 / Política

Montenegro volverá a la intendencia de Mar del Plata para frenar la ola de delitos y retomar el control de un distrito clave

El dirigente, que asumió una banca en el Senado bonaerense en 2025 y ahora pedirá licencia, tomó la decisión de regresar al mando del municipio de General Pueyrredón, donde lo había reemplazado Agustín Neme, cuya gestión es muy cuestionada por los vecinos.




Guillermo Montenegro dejará el Senado bonaerense y volverá a la intendencia de General Pueyrredón para tratar de frenar la ola de delitos que se apoderó de la ciudad balnearia con la gestión de Agustín Neme.

El dirigente iniciará el trámite el lunes para que sea tratado en la sesión del próximo martes. Allí, como ocurrió en tantas otras oportunidades, el senador pedirá que se apruebe su licencia, algo que descuenta. Luego de eso, deberá realizarse el mismo proceso en el Concejo Deliberante de Mar del Plata para que le acepten retornar. Por el armado político que construyó, Montenegro no tendrá problemas en lograrlo.

Por fuera de los datos que muestran un derrumbe del turismo y de las ventas en comercios o de las quejas por la prestación deficitaria de servicios, la crisis de la gestión Neme está en la ola de inseguridad. De hecho, los marplatenses lo bautizaron "Meme" en una burla a su falta de gestión.  

Uno de los hechos más recientes de inseguridad fue una entradera en el barrio Divino Rostro. Cinco hombres con el rostro cubierto irrumpieron en una vivienda de la calle Matheu al 1600, redujeron a la familia y escaparon con cerca de $20 millones, además de una suma en dólares.

También se investiga a una banda acusada de robar cables subterráneos en distintos puntos de Mar del Plata. La Justicia Federal acumuló más de diez denuncias sobre una organización que llegaba desde el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), actuaba de madrugada con vehículos de carga, generadores y ropa similar a la de una empresa de telefonía, y se retiraba de la ciudad a las pocas horas.

En este marco, Montenegro tiene el guiño del Gobierno nacional para retomar el control de un distrito clave en la provincia, sobre todo en la temporada de verano previa a unas elecciones presidenciales.

"No podemos dejar que La Feliz esté detonada en un año electoral", aseguran fuentes del Gobierno a La Política Online.