Este fin de semana, Córdoba se convertirá en sede del
39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries, que prevé ruenir alrededor de 100.000 y 150.000 personas de todo el país. Será la tercera vez que la ciudad reciba la convocatoria, nacida en 1986, después de las ediciones de 1987 y 2007.
La agenda comenzará este sábado con el acto de apertura y la primera ronda de talleres, que abordarán cerca de un centenar de ejes temáticos. Por la noche habrá un pañuelazo por el aborto legal y una marcha contra los travesticidios, lesbicidios y transfemicidios. El domingo se realizará la movilización central, además de nuevas instancias de debate y un festival, mientras que el lunes tendrá lugar el cierre.
La organización prevé una convocatoria muy superior a la de 2007, cuando participaron alrededor de 20.000 personas, y coordinó con la Provincia y la Municipalidad de Córdoba un operativo de alojamiento, salud y seguridad. Se habilitarán más de 80 escuelas para hospedar a las delegaciones y unos 30 establecimientos para los talleres.
Aunque el Encuentro sostiene su autonomía política y el autofinanciamiento, el gobierno provincial y el municipio peronista colaboraron con la logística.
La edición estará atravesada por reclamos a la gestión de Javier Milei. En su documento de presentación, la comisión organizadora denunció el
desfinanciamiento de las políticas para mujeres y diversidades y el avance de los discursos de odio. En la misma línea, la ministra bonaerense de Mujeres y Diversidad, Estela Díaz, anticipó que habrá un “marcado perfil de denuncia contra el Presidente”, tanto por las políticas de género como por el deterioro de las condiciones de vida.
Además de los debates y las marchas, el lunes se definirá la sede del Encuentro de 2027, que celebrará su edición número 40. La elección volverá a realizarse por aplausómetro, un mecanismo cuestionado por agrupaciones que reclaman que la decisión se tome mediante votaciones en los talleres.
Cabe mencionar que después de múltiples intentos, esta edición incorporó nuevas subcomisiones dedicadas a las identidades travestis, trans y no binaries, los pueblos originarios y la accesibilidad.