La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se movilizará este miércoles a las 17 a la Quinta Presidencial de Olivos contra el nuevo programa de retiros voluntarios en la Administración Pública Nacional. La protesta, convocada bajo la consigna “No se aguanta más”, apunta contra el plan de desvinculaciones y el endeudamiento por US$300 millones que, según denuncia el gremio, el Gobierno autorizó para financiarlo.
En ese marco, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, advirtió que el Ejecutivo “se endeuda en dólares para despedir en pesos”. También apuntó contra los funcionarios nacionales: “Los vamos a ir a buscar a Olivos porque a la Casa Rosada no van nunca a laburar. Este Gabinete está lleno de vagos”, cruzó.
ATE explicó que el préstamo fue habilitado mediante el Decreto 1177/2026 y contempla un primer desembolso de una línea de crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de hasta US$800 millones. El financiamiento se desembolsará en cuatro años y se devolverá en 25, con cinco años y medio de gracia para el pago del capital e intereses variables atados a la tasa SOFR más un margen del organismo.
Aguiar calificó el plan de “estafa” y llamó a los trabajadores a no adherir. “Ningún país del mundo se endeuda para achicarse, sino para construir rutas, escuelas, hospitales o para abrir fábricas y tener un mejor futuro. Estos se endeudan para destruir”, afirmó. También sostuvo que tomar deuda para gastos corrientes está prohibido y que el préstamo vulnera la Ley de Presupuesto porque, según denunció, no fue aprobado por el Congreso.
El controversial programa alcanza a unos 21.187 trabajadores de la Administración Pública Nacional. Quienes se adhieran no podrán volver a ingresar al Estado nacional durante ocho años y los cargos que queden vacantes no serán cubiertos. Asimismo, los empleados con cargos sindicales vigentes o que sean candidatos a elecciones deberán renunciar a esas condiciones para acceder al retiro.
Además de los retiros, los estatales también reclamarán por la pérdida del poder adquisitivo, las paritarias por debajo de la inflación, los despidos y la no renovación de contratos. Además, el sindicato denunció el deterioro de la carrera estatal, la reducción de puestos de planta y el cierre o vaciamiento de organismos públicos. “Los únicos que ganan son los bancos extranjeros y perdemos todos los argentinos”, concluyó Aguiar.