Más de mil comedores comunitarios se movilizarán este jueves frente al edificio del Ministerio de Capital Humano para reclamar una actualización de las partidas destinadas a la asistencia alimentaria, congeladas desde hace 25 meses. Los espacios cuestionan los $763 que reciben por almuerzo y los $280 por desayuno o merienda, montos que consideran insuficientes para sostener el servicio en un contexto de aumento de la demanda.
La protesta se realizará desde las 11 en la plazoleta ubicada junto a la sede de Desarrollo Social, en Lima y Belgrano, y tendrá lugar a pocos días de la llegada del papa León XIV al país. Las organizaciones resolvieron que participen únicamente referentes de los comedores, sin familias ni niños, ante el temor de posibles episodios de represión durante la jornada.
La falta de actualización de los recursos ya repercute en la calidad y la cantidad de alimentos que pueden ofrecer. Desde la Red de Apoyo Escolar y Educación Complementaria, que asiste diariamente a unos 3.500 niños y adolescentes en distintos barrios bonaerenses, advirtieron:
"Tuvimos que bajar muchísimo la calidad de alimentación y nutrición de las comidas". También alertaron que la demanda supera la capacidad de respuesta de los espacios y que, para muchos chicos, esa comida representa la única del día.
A la insuficiencia de las partidas se suma la eliminación del programa Volver al Trabajo, que aportaba un ingreso complementario a las cocineras y trabajadoras comunitarias. Desde la Red Angelelli, de Florencio Varela, señalaron que la pérdida de ese ingreso profundizó las dificultades para sostener las tareas solidarias. "Los comedores se sostienen de todas formas, pero cada vez es más complicado", denunciaron.
El recorte impacta sobre la alimentación
El reclamo también apunta a la política que implementó Capital Humano desde 2024, cuando interrumpió la entrega de alimentos a comedores vinculados con organizaciones sociales bajo la acusación de que existían espacios que no funcionaban. En aquel momento, el entonces jefe de Gabinete, Nicolás Posse, aseguró ante el Congreso que casi la mitad de los comedores relevados no existían. Sin embargo, el propio ministerio terminó reconociendo que la auditoría mencionada era "inexistente" y que solo había realizado verificaciones territoriales informales.
Desde entonces, la cartera de Pettovello concentró la asistencia en espacios vinculados con iglesias, fundaciones, ONG y organizaciones vecinales apartidarias, bajo el argumento de eliminar intermediarios y garantizar la transparencia. Las organizaciones sociales cuestionan ese esquema y denuncian que los reclamos para recuperar la asistencia y conseguir reuniones con las autoridades no tuvieron respuesta.
La situación ya obligó a algunos espacios a reducir los días de funcionamiento y modificar los alimentos que ofrecen, con menos carne y mayores dificultades para cubrir incluso la compra de verduras. Desde Inter Redes advirtieron que hay centros que dejaron de cocinar o lo hacen menos veces por semana y reclamaron una respuesta del Ministerio de Capital Humano ante el deterioro de la asistencia alimentaria.