31.10.2026 / ESTADOS UNIDOS

Elecciones en Estados Unidos: qué se vota y por qué son clave para Trump

Estados Unidos celebrará el martes 3 de noviembre sus elecciones de mitad de mandato, en las que se renovará toda la Cámara de Representantes y 35 bancas del Senado. Los republicanos controlan actualmente ambas cámaras por márgenes estrechos y el resultado definirá el equilibrio de poder durante los últimos dos años del segundo mandato de Donald Trump.





Estados Unidos volverá a las urnas el martes 3 de noviembre para celebrar las elecciones de mitad de mandato, la primera votación nacional desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025. No estará en juego la Presidencia, pero sí el control del Congreso y buena parte del poder político que tendrá el mandatario durante los últimos dos años de su gobierno. Los estadounidenses elegirán los 435 integrantes de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 senadores. Además, habrá elecciones para gobernador en 36 estados y miles de comicios estatales y locales. Millones de personas ya emitieron su voto de manera anticipada, presencialmente o por correo. La elección tiene una importancia adicional por lo ajustado del actual Congreso. Los republicanos controlan tanto la Cámara de Representantes como el Senado, pero una modificación relativamente pequeña en el mapa electoral podría cambiar el control de alguna de las dos cámaras. ¿Qué se vota en las elecciones de Estados Unidos? A diferencia de Argentina, Estados Unidos renueva completamente su Cámara baja cada dos años. Por eso, este martes estarán en juego los 435 escaños de la Cámara de Representantes. Cada representante es elegido por un distrito y permanece solamente dos años en el cargo. La cantidad de distritos que tiene cada estado depende de su población: California y Texas, por ejemplo, eligen decenas de representantes, mientras que estados menos poblados tienen uno solo. El Senado funciona de otra manera. Está integrado por 100 miembros - dos por cada estado - cuyos mandatos duran seis años. Como las bancas se renuevan de manera escalonada, en cada elección se pone en juego aproximadamente un tercio de la Cámara alta. Este año se elegirán 35 senadores: 33 correspondientes a la renovación regular y otros dos en elecciones especiales en Florida y Ohio. A eso se suman las elecciones estatales. Treinta y seis estados elegirán gobernador, mientras que millones de estadounidenses votarán además legisladores estatales, autoridades locales y distintas iniciativas sometidas a consulta popular. La pelea por la Cámara de Representantes Uno de los principales interrogantes de la elección es si Trump conservará un Congreso controlado completamente por su partido. Los republicanos llegan al martes con una mayoría muy estrecha en la Cámara de Representantes. Según el recuento actualizado citado por Reuters, cuentan con 218 bancas frente a 214 demócratas, además de un independiente que suele votar junto al bloque republicano y dos escaños vacantes. Los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro bancas para quedarse con el control de la Cámara. Eso significa que, aunque se celebren 435 elecciones simultáneamente, la disputa nacional puede terminar dependiendo de apenas unas decenas de distritos competitivos. Entre las contiendas más observadas aparecen distritos de Nueva York, Pensilvania, Nueva Jersey, Nebraska, Iowa, Virginia y Montana. Una particularidad de este ciclo fue, además, la modificación de los mapas electorales en varios estados antes de los comicios: diez estados redibujaron sus distritos congresionales a mitad de década, algo excepcional en la historia reciente estadounidense. El Senado, la otra gran batalla La pelea por el Senado tiene una lógica distinta. Los republicanos cuentan actualmente con 53 senadores frente a un bloque de 47 integrado por 45 demócratas y dos independientes que suelen votar con ellos. Para obtener el control de la Cámara alta, los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro bancas. Entre las elecciones más observadas aparecen las de Maine, Michigan, Texas, Alaska, Iowa y Ohio. Reuters incluye además entre los estados que pueden resultar determinantes a Carolina del Norte y Georgia. El Senado resulta especialmente importante porque, además de participar en la aprobación de las leyes, interviene en la confirmación de jueces federales y de numerosos funcionarios designados por el presidente. Por eso, perder la Cámara alta tendría consecuencias distintas para la Casa Blanca que perder únicamente la Cámara de Representantes. Por qué estas elecciones son tan importantes para Trump Las elecciones de mitad de mandato suelen funcionar como una evaluación política del presidente en ejercicio. Históricamente, además, tienden a ser difíciles para el partido que ocupa la Casa Blanca: en 20 de las últimas 22 elecciones de este tipo, el oficialismo perdió terreno. Pero esta vez existe además una cuestión práctica. Trump comenzó su segundo mandato con los republicanos controlando simultáneamente la Presidencia, la Cámara de Representantes y el Senado. Esa situación facilita la aprobación de buena parte de su agenda. Si los republicanos conservaran ambas cámaras, mantendrían ese esquema de gobierno unificado durante los dos años restantes del mandato. Si los demócratas obtuvieran solamente la Cámara de Representantes, podrían bloquear o modificar proyectos legislativos, disputar las negociaciones presupuestarias y utilizar las comisiones de la Cámara para impulsar investigaciones y citar a funcionarios de la administración. Los republicanos, sin embargo, conservarían desde el Senado el control sobre las confirmaciones de jueces y altos cargos del Ejecutivo. Y si los demócratas consiguieran controlar las dos cámaras, tendrían en sus manos la agenda legislativa del Congreso y las confirmaciones del Senado. Eso tampoco les permitiría gobernar por encima de Trump: el presidente conservaría su poder de veto y para anularlo se necesitan mayorías de dos tercios en ambas cámaras. En cualquiera de esos escenarios, el resultado modificará la relación de fuerzas en Washington hasta las presidenciales de 2028. Gobernadores y poder territorial La elección tampoco termina en Washington. Treinta y seis estados elegirán gobernador. Actualmente, los republicanos controlan 26 gobernaciones y los demócratas 24. Entre las contiendas más observadas aparecen Georgia, Michigan, Ohio, Wisconsin y Arizona, además de las reelecciones de gobernadores en estados como Pensilvania e Illinois. El resultado tiene consecuencias concretas porque los estados estadounidenses cuentan con amplias facultades para regular cuestiones como educación, aborto, seguridad, inteligencia artificial, políticas electorales e impuestos. También pueden desempeñar un papel central en la delimitación de los distritos electorales que se utilizarán en futuras elecciones al Congreso. Los temas que atraviesan la elección Aunque cada estado tiene sus propias discusiones, varias cuestiones atraviesan la campaña a nivel nacional. El costo de vida aparece entre las principales preocupaciones de los votantes, junto con la salud y la guerra con Irán. La inmigración también se convirtió en uno de los principales ejes de confrontación entre republicanos y demócratas durante la campaña. Trump, además, ocupa inevitablemente el centro de una elección en la que formalmente no figura en ninguna boleta. Como ocurre habitualmente en las elecciones de mitad de mandato, el desempeño de los candidatos oficialistas estará vinculado en buena medida a la evaluación que los votantes hagan del presidente y de sus primeros dos años de gestión. Cuándo se conocerán los resultados La noche del martes permitirá conocer buena parte del mapa electoral, pero es posible que la pregunta principal - quién controlará el Congreso - tarde varios días en responderse. Estados Unidos no tiene un sistema electoral nacional uniforme: cada estado establece sus propias reglas para procesar y contabilizar los votos por correo. Algunos comienzan a procesarlos antes de la jornada electoral y otros esperan hasta después del cierre de las urnas. En elecciones muy ajustadas, además, pueden producirse recuentos, impugnaciones judiciales y disputas sobre la certificación de los resultados. Reuters advirtió este viernes que algunas contiendas podrían incluso extenderse durante semanas si las diferencias son mínimas. El nuevo Congreso asumirá finalmente el 3 de enero de 2027. Para entonces quedará definido algo más que el reparto de bancas en el Capitolio: Estados Unidos sabrá si Trump afrontará la segunda mitad de su mandato con el Congreso bajo control republicano o si deberá convivir con un poder legislativo dividido o controlado por la oposición.
¿Cuándo son las elecciones de Estados Unidos de 2026?
Las elecciones de mitad de mandato se celebrarán el martes 3 de noviembre de 2026. Millones de estadounidenses, sin embargo, ya votaron anticipadamente de manera presencial o por correo. ¿Qué se vota en Estados Unidos?
Se renuevan los 435 integrantes de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 senadores. Además, 36 estados elegirán gobernador y se votarán miles de cargos y consultas estatales y locales. ¿Se elige presidente?
No. Donald Trump fue elegido en 2024 y su mandato termina en enero de 2029. Las elecciones de mitad de mandato definirán, en cambio, la composición del Congreso que deberá convivir con su gobierno durante los próximos dos años.