Federico Sturzenegger envió una nueva ley ómnibus basada en la desregulación del sistema financiero y la eliminación de restricciones que, según el Gobierno, obstaculizan la actividad económica. El proyecto de
Competitividad Financiera introduce cambios en el mercado de capitales, los instrumentos de crédito y distintos regímenes impositivos, además de eliminar beneficios vigentes para determinados mecanismos de ahorro e inversión.
La iniciativa, que
ya ingresó a la Cámara de Diputados, contiene más de 225 artículos y modifica el Código Civil y Comercial, la Ley de Mercado de Capitales, el régimen de Prenda con Registro, las leyes de Cheques y Tarjetas de Crédito y el Impuesto a las Ganancias, entre otras normas. El texto fue girado a las comisiones de Legislación General, Pequeñas y Medianas Empresas, Finanzas y Presupuesto y Hacienda.
Qué beneficios elimina y qué propone la reforma
Uno de los cambios con impacto impositivo alcanza a los Certificados de Depósito Argentinos (CEDEAR), que comenzarán a tributar el
Impuesto a las Ganancias como si se hubiera adquirido directamente una acción extranjera. La modificación apunta a terminar con la ventaja fiscal que tenían estos instrumentos frente a otras inversiones. Además, el proyecto deroga el decreto de 1943 que regulaba los planes de ahorro para la compra de automóviles y pone fin a las Sociedades de Capitalización y Ahorro.
En el mercado de capitales, la reforma modifica 109 artículos de la normativa vigente y habilita la emisión, registración y negociación de valores mediante tecnología blockchain, lo que otorga reconocimiento legal a la tokenización de activos. También incorpora la posibilidad de emitir pagarés ajustados por inflación o por el valor del dólar y crea instrumentos canjeables por bienes físicos, como granos y minerales.
Otro de los puntos altera el régimen de Prenda con Registro, vigente desde 1946, para ampliar los bienes que pueden utilizarse como garantía. La propuesta incorpora activos digitales, software, derechos de propiedad intelectual, participaciones societarias y flujos de fondos futuros.
Asimismo, modifica el
funcionamiento de las tarjetas de crédito y los plazos fijos. Los cupones de las operaciones con tarjeta pasarán a ser títulos ejecutivos negociables, con el objetivo de que los comercios puedan adelantar su cobro sin esperar entre 8 y 18 días. A su vez, los depósitos a más de 365 días podrán negociarse en mercados secundarios sin que el ahorrista tenga que cancelar anticipadamente la inversión.
El rechazo de Unión por la Patria
Desde Unión por la Patria anticiparon su rechazo al proyecto y advirtieron sobre disposiciones que, según consideran, esconden cambios tributarios detrás de la reforma financiera. El jefe del bloque, Germán Martínez, cuestionó la extensión del articulado y sostuvo que el Gobierno busca introducir un impuesto a la renta financiera. "Otra ley ómnibus de 240 artículos. Seguramente con varios Caballos de Troya", escribió en X.