Mauricio Macri volvió a marcar distancia del gobierno de Javier Milei y desafió al oficialismo a conseguir por sus propios medios los votos para eliminar las PASO. "Que el Gobierno junte los votos", planteó durante una reunión con los principales referentes del PRO, en la que también descartó avanzar, por ahora, con un acuerdo electoral nacional con La Libertad Avanza de cara a 2027.
La definición se produjo en medio de las dificultades del oficialismo para consolidar alianzas en las provincias y después de una serie de resultados electorales adversos.
En el macrismo observan con preocupación la estrategia libertaria de competir sin acuerdos con los gobernadores y señalan como ejemplos las derrotas en Santiago del Estero y San Carlos de Bariloche, donde LLA terminó tercera con apenas el 12% de los votos.
El resultado de Bariloche expuso los límites de la estrategia libertaria: la alianza del gobernador Alberto Weretilneck y el intendente Walter Cortés obtuvo el 34%, frente al 16% del peronismo dividido. La Libertad Avanza compitió junto al PRO, CREO, el espacio de Aníbal Tortoriello y agrupaciones vecinalistas, después de no lograr un acuerdo con Weretilneck. A esto se sumaron las exigencias de lugares en las listas que los armadores Martín y Eduardo “Lule” Menem habrían planteado a distintos gobernadores.
Ante ese escenario, Macri busca preservar la autonomía del PRO e impulsa acuerdos provinciales por separado, sin comprometer al partido con una alianza nacional. En la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri mantiene un acercamiento con Karina Milei, aunque todavía no hay un acuerdo cerrado.
Las diferencias con Milei
El distanciamiento no se limita a la disputa electoral. El expresidente también tomó distancia de los ataques de Milei contra el presidente español Pedro Sánchez y había exhibido otra posición frente al triunfo de Lula da Silva en Brasil: lo felicitó públicamente y expresó su deseo de que su nuevo mandato trajera "prosperidad y crecimiento" para el país y la región.
El mandatario brasileño aprovechó el mensaje para reivindicar los tiempos en que las diferencias entre ambos países se resolvían "de manera civilizada y republicana", un guiño al comportamiento del actual jefe de Estado argentino.