05.11.2026 / La Libertad Avanza

Interna libertaria: el Gobierno se tensa con Bullrich y espera un cara a cara con Milei

La foto que la senadora difundió el martes con los legisladores que le responden encendió las alarmas en la Casa Rosada. Después de la visita del Papa se prevé un encuentro, mientras el oficialismo ya baraja otros nombres para 2027.




La reunión que Patricia Bullrich encabezó el martes en unas oficinas de Palermo con diputados y dirigentes de su sector abrió un nuevo capítulo en la interna de La Libertad Avanza. Según La Nación, fuentes cercanas a Javier Milei interpretan el gesto como un desafío a la autoridad presidencial, y en el oficialismo se espera un planteo “cara a cara” con la senadora una vez concluida la visita del papa León XIV.

El encuentro de los bullrichistas no es una novedad, ya que se repite de forma periódica. Lo inédito fue que su entorno difundiera la imagen: el diputado Damián Arabia la compartió en redes, y entre los presentes estaban Sabrina Ajmechet y Silvana Giúdici. Ese mismo día se había suspendido una reunión de la mesa política del Gobierno. La Nación estima en 15 los diputados que responden a Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado.

En la Casa Rosada, según fuentes cercanas al Presidente citadas por el diario, consideran que la exministra de Seguridad “cruzó un límite”. Esas mismas fuentes aseguran que en la reunión planteó con claridad la posibilidad de ser candidata a presidenta en 2027, lo que habría recibido apoyos y resistencias dentro de su propio grupo.

Qué reclama el bullrichismo

Los presentes en la reunión pintan otro cuadro. Aseguran que no hay una rebelión sino un “llamado de alerta” y que el reclamo apunta al método: un esquema “demasiado verticalista” en el que, dicen, las decisiones llegan ya definidas y los dictámenes aparecen en plena comisión. Desde ese sector sostienen que el malestar se extiende a otros bloques oficialistas y que no buscan romper, porque una división favorecería el regreso del peronismo.

Entre las diferencias de fondo, el entorno de Bullrich menciona el trato a los periodistas, el caso de la postulante a jueza María Victoria Michelli y la demora de Manuel Adorni en presentar su declaración jurada. Esa lista se suma a otras diferenciaciones de la senadora: cambios en el plan económico y el reconocimiento de la victoria de Lula en Brasil, algo que no hicieron Milei ni la Cancillería, según La Nación.

La respuesta oficial

Fuentes del Gobierno consultadas por el diario distinguen entre criticar el rumbo económico o el trato a la prensa y exhibir un grupo de diputados capaz de bloquear iniciativas, lo que consideran el límite. Algunos funcionarios anticipan que, terminada la visita papal, habrá un “llamado al orden” y que, si no hay un cambio de actitud, nadie descarta un quiebre.

En paralelo, La Nación informó que la Casa Rosada evalúa otros nombres como eventual compañero de fórmula de Milei: Martín Menem, Horacio Marín (YPF), Sandra Pettovello y Nadia Márquez, e incluso un gobernador aliado.

El diario agrega que Bullrich habría hecho saber a distintos interlocutores que no aceptaría ese lugar. Menem, en tanto, aseguró públicamente que en LLA no hay dos candidatos a presidente. Bullrich, por su parte, había dicho en una entrevista con TN el 20 de octubre que está preparada para ocupar ese rol, aunque eso no implica que vaya a ser candidata.

El propio Milei había pedido no confrontar con ella, según el mismo medio, y conversó el tema en persona con la senadora. También en julio, tras el caso Michelli, Bullrich le presentó su renuncia al frente del bloque, según informó Perfil, pero continúa en el cargo.

Un oficialismo con poco margen

La tensión llega en una semana de fuerte volatilidad: el riesgo país superó los 900 puntos, más que se duplicó en cuatro meses y la actividad muestra signos de desaceleración.

La consultora Delphos advirtió que el mercado sigue descontando estabilidad cambiaria durante el período electoral, un supuesto que contrasta con el comportamiento de bonos y acciones. En ese contexto, una pelea abierta en la fuerza gobernante, y con el Senado como terreno clave, suma un factor de incertidumbre a la temporada preelectoral.