En las últimas horas, la figura de Genoveva Ferrero emergió como una pieza clave en el tablero de Horacio Rodríguez Larreta. Esta joven funcionaria, tal vez conocida por su estrecha relación tanto con el jefe de gobierno porteño como con el influyente Daniel Angelici, ha asumido un rol de vital importancia al frente de la Secretaría de Seguridad, en un momento crítico marcado por la destitución de Eugenio Burzaco tras su controvertido viaje a Nueva York durante el escandaloso asesinato de Mariano Barbieri. Una salida para nada feliz la de quien reemplazó a Marcelo D´Alessandro, otrora funcionario que había obligado a dimitir tras el escandalo de los chats por el viaje a Lago Escondido
Ferrero, quien previamente supervisó los fondos cruciales tanto de la Policía de la Ciudad como del Poder Judicial porteño, recibió una llamada de Larreta en medio de la tormenta política desatada por el caso Burzaco. Una fuente cercana a Ferrero aseguró que ella ha aceptado asumir este desafío en un momento crítico, pero con la determinación de mantenerse en el cargo solo hasta el 10 de diciembre.
La elección de Ferrero como Secretaria de Seguridad se produjo después de que Larreta consultara con sus colaboradores más leales. Mientras Diego Santilli (ex vicejefe a cargo del área de Seguridad) promovía a Gustavo Coria como sucesor de Burzaco, con el respaldo de Jorge Macri, aspirante a la jefatura porteña, Larreta optó también por una persona de su máxima confianza para apoyar a Coria en esta delicada tarea.
Cabe señalar que el perfil de Ferrero encaja con lo solicitado desde la sede de Uspallata en donde confían en que sus sólidos lazos con altos mandos e intermediarios de la policía porteña permitirán "ordenar" la cartera de Seguridad y enfrentar la crisis desencadenada por el asesinato de Barbieri en Palermo.