23.06.2026 / JUDICIALES

ARA San Juan: la Fiscalía pidió condenas y sostuvo que la tragedia pudo haberse evitado

Solicitó penas de hasta cinco años de prisión para cuatro exjefes de la Armada y afirmó que las autoridades conocían las graves deficiencias del submarino. El Ministerio Público aseguró que el hundimiento no fue un accidente imprevisible, sino la consecuencia de una cadena de decisiones y omisiones.




A casi nueve años del hundimiento del ARA San Juan, la Fiscalía avanzó con una de las acusaciones más contundentes desde que comenzó el juicio oral y pidió condenas de hasta cinco años de prisión para cuatro exjefes de la Armada, al sostener que la tragedia que provocó la muerte de los 44 tripulantes "podría haberse evitado".

Durante los alegatos ante el Tribunal Oral Federal de Río Gallegos, los representantes del Ministerio Público Fiscal afirmaron que los acusados conocían las graves deficiencias operativas del submarino y, pese a ello, permitieron que continuara navegando. Para la acusación, el hundimiento no fue un hecho inesperado, sino la consecuencia directa de una sucesión de decisiones, omisiones y fallas de control dentro de la cadena de mando naval. "El resultado era predecible", fue una de las conclusiones centrales del alegato, con la que la Fiscalía buscó demostrar que existían elementos suficientes para advertir el riesgo al que estaba siendo expuesta la tripulación.

Las penas más elevadas, de cinco años de prisión, fueron solicitadas para el contralmirante retirado y excomandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, Luis Enrique López Mazzeo, y para el excomandante de la Fuerza de Submarinos, Claudio Villamide. Según la acusación, ambos autorizaron operaciones pese a las restricciones y los problemas técnicos que presentaba la embarcación. Además, la Fiscalía solicitó cuatro años de prisión para Héctor Aníbal Alonso y tres años para Hugo Miguel Correa. Los cuatro llegaron al juicio en libertad.

Durante la exposición, los fiscales reconstruyeron el funcionamiento interno de la Armada y señalaron incumplimientos vinculados con el mantenimiento, la supervisión y el alistamiento del submarino. Según sostuvieron, existían antecedentes técnicos y advertencias previas que debieron haber derivado en mayores controles y medidas preventivas.

Uno de los puntos que la acusación consideró más relevantes fue la postergación de una inspección de seguridad prevista para 2017. "Se priorizó la realización de operaciones por sobre una inspección de seguridad", sostuvo la fiscal de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas, María Andrea Garmendia, quien recordó que ese control recién había sido reprogramado para diciembre de ese año, un mes después de la tragedia.

Respecto de Villamide, la representante del Ministerio Público sostuvo que el desenlace debía haber sido previsible. "Debía ser predecible el resultado acaecido del ARA San Juan, ya que entra en la violación de los deberes de cuidado que le eran exigibles", señaló. Con los alegatos de la Fiscalía concluidos, ahora será el turno de las querellas que representan a los familiares de las víctimas y posteriormente expondrán las defensas.

El submarino ARA San Juan desapareció el 15 de noviembre de 2017 mientras realizaba el trayecto entre Ushuaia y Mar del Plata. Sus restos fueron hallados un año más tarde a casi 900 metros de profundidad en el Atlántico Sur, en una de las tragedias más dolorosas y emblemáticas de la historia reciente argentina.