14.08.2026 / Crisis en Flybondi

Flybondi, cada vez más complicada: la Justicia embargó sus cuentas por una deuda millonaria con ARCA

La Justicia ordenó embargar las cuentas bancarias de la low cost por una deuda fiscal de al menos $1.525 millones. La medida se suma a una situación financiera y operativa crítica, con vuelos cancelados, obligaciones laborales pendientes y dudas sobre la continuidad de la compañía.




La situación de Flybondi sumó un nuevo capítulo: es que la Justicia ordenó el embargo general de las cuentas bancarias de la aerolínea por una deuda con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) que supera los $1.500 millones, en medio de una crisis que durante los últimos meses acumuló problemas operativos, financieros y laborales.

Según trascendió, ARCA inició al menos seis ejecuciones fiscales contra FB Líneas Aéreas S.A., la razón social de Flybondi, por obligaciones correspondientes a distintos períodos entre marzo y junio de 2026. En cinco de los expedientes identificados, el capital reclamado ronda los $1.525 millones. Con el 15% adicional establecido para cubrir intereses y costas, el monto del embargo llega aproximadamente a $1.754 millones.

Los reclamos incluyen principalmente retenciones y percepciones vinculadas con el impuesto a las Ganancias, IVA y Bienes Personales. Una parte de las obligaciones corresponde a fondos que la compañía debía percibir de terceros en carácter de agente de retención o percepción y luego ingresar al fisco.

El embargo llega en medio de una crisis más amplia

La medida judicial no constituye un hecho aislado dentro de la situación que atraviesa la aerolínea. En las últimas semanas, Flybondi acumuló cancelaciones y dificultades para sostener su operación habitual, al tiempo que comenzaron a trascender problemas vinculados con el pago de salarios y otras obligaciones.

Política Argentina viene siguiendo la crisis de la compañía y describió durante julio un escenario marcado por la reducción de salarios mediante licencias sin goce de sueldo, retiros voluntarios, deudas con proveedores y una fuerte caída en la cantidad de vuelos efectivamente realizados. También consignó que YPF comenzó a exigir el pago anticipado del combustible debido a las deudas acumuladas.

En ese contexto, la empresa también avanzó con el licenciamiento de parte de su personal y registró miles de cancelaciones. La situación derivó además en reclamos de pasajeros y actuaciones de organismos de Defensa del Consumidor.

De la "Revolución de los Aviones" a la incertidumbre

Flybondi nació como una de las principales apuestas de la denominada "Revolución de los Aviones", el programa impulsado durante el gobierno de Mauricio Macri para ampliar la competencia en el mercado aerocomercial, incorporar nuevas compañías y aumentar la conectividad.

La empresa comenzó a operar en 2018 y se convirtió en uno de los símbolos de ese proceso de apertura del mercado. El objetivo oficial de entonces era que la llegada de las low cost permitiera ampliar el acceso al transporte aéreo y generar nuevas rutas y puestos de trabajo.

Con el paso de los años, sin embargo, comenzaron a acumularse cuestionamientos por demoras y cancelaciones. La situación se profundizó durante 2026, cuando los problemas operativos se combinaron con dificultades financieras y laborales.

En julio, además, la compañía renovó su directorio y quedó bajo la conducción de Leonardo Scatturice, empresario que, según reconstruyó Política Argentina, mantiene vínculos con sectores del oficialismo y con el entorno de Santiago Caputo. El cambio de conducción se produjo precisamente cuando la empresa atravesaba un fuerte deterioro de su funcionamiento.

Salarios, despidos y proveedores

La crisis también tuvo impacto directo sobre los trabajadores. Según los antecedentes recopilados por Política Argentina, Flybondi redujo salarios mediante licencias sin goce de sueldo y avanzó con retiros voluntarios, mientras quedaron pendientes distintas obligaciones con empleados y proveedores.

La situación laboral continuó deteriorándose durante agosto. La información publicada en las últimas horas señala que la compañía adeuda salarios y obligaciones vinculadas con trabajadores despedidos, mientras se multiplican los reclamos judiciales.

A esto se suma ahora el reclamo de ARCA, que llevó a la Justicia a disponer el embargo de las cuentas. La medida busca garantizar el cobro de la deuda fiscal y, por sí misma, no implica el cierre de la empresa ni una suspensión automática de sus operaciones.

Una situación que se sigue complicando

El embargo dispuesto por la Justicia agrega presión sobre una compañía que ya venía atravesando dificultades para sostener su actividad. A los problemas con el fisco se suman las deudas con trabajadores y proveedores, las cancelaciones de vuelos y los cuestionamientos de pasajeros.

Por ahora, el nuevo frente judicial no supone formalmente el final de Flybondi, pero profundiza la incertidumbre sobre su capacidad para normalizar sus operaciones y afrontar sus compromisos.

La empresa que hace menos de una década fue presentada como uno de los emblemas de la apertura del mercado aerocomercial argentino atraviesa hoy uno de sus momentos más delicados. El embargo por más de $1.500 millones constituye, en ese escenario, un nuevo capítulo de una crisis que dejó de estar circunscripta a los problemas de vuelos y comenzó a comprometer el conjunto de las obligaciones financieras y laborales de la compañía.
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