
El cambio climático no solo está elevando las temperaturas promedio del planeta: también está ampliando la cantidad de personas expuestas a condiciones de calor potencialmente peligrosas para la salud. Esa es la principal conclusión de un estudio
publicado este mes en la revista científica Nature Climate Change, que analizó cómo evolucionó el estrés térmico en distintas regiones del mundo desde la década de 1970 hasta la actualidad.
Los investigadores utilizaron el Índice Climático Térmico Universal (UTCI, por sus siglas en inglés), una herramienta que mide cómo percibe el cuerpo humano la temperatura real considerando variables como la humedad, el viento y la radiación solar. A diferencia de los registros tradicionales de temperatura, este indicador permite estimar mejor los riesgos concretos para la salud humana.
Más personas expuestas a calor peligroso
El dato más contundente del estudio es que
la proporción de la población mundial expuesta al menos una vez por año a condiciones de "estrés térmico extremo" pasó del 16% en los años 70 al 22% en la actualidad. Debido al crecimiento demográfico, eso equivale a aproximadamente mil millones de personas adicionales sometidas cada año a episodios de calor extremo.
Además, el trabajo concluye que
el 70% de la población mundial experimenta actualmente al menos 90 días anuales de estrés térmico fuerte, frente al 55% registrado hace medio siglo. Los autores sostienen que, en muchos casos, el incremento de la exposición está más relacionado con el aumento de las temperaturas que con el propio crecimiento de la población.
Las regiones más afectadas
Los aumentos más pronunciados se registraron en el sur de Europa, África y América Central.
Países como México, Italia y Kenia sumaron entre uno y dos meses adicionales de condiciones de estrés térmico respecto de la década de 1970. Algunas regiones tropicales y subtropicales muestran incrementos todavía mayores.
Los científicos advierten que el calor húmedo resulta especialmente peligroso porque dificulta el enfriamiento natural del cuerpo a través de la transpiración. Por eso, no solo importa cuánto sube el termómetro, sino también las condiciones atmosféricas que acompañan esas temperaturas.
Una advertencia en medio de nuevas olas de calor
La publicación del estudio coincide con una serie de olas de calor excepcionales que afectan a Europa, Asia y América del Norte. En los últimos días, varios países europeos registraron temperaturas récord, cierres de escuelas, interrupciones en servicios de transporte y alertas sanitarias por riesgo de golpes de calor.
Los autores sostienen que la tendencia observada confirma que el calentamiento global ya está modificando las condiciones de vida de una parte creciente de la humanidad. También remarcan la necesidad de combinar políticas de mitigación de emisiones con medidas de adaptación, como sistemas de alerta temprana, infraestructura urbana preparada para altas temperaturas y planes de protección para poblaciones vulnerables.
¿Qué es el estrés térmico?
El estrés térmico es una condición que ocurre cuando el cuerpo humano no logra disipar adecuadamente el calor. Puede provocar agotamiento, deshidratación, golpes de calor e incluso la muerte en situaciones extremas, especialmente entre adultos mayores, niños, trabajadores al aire libre y personas con enfermedades preexistentes.
¿Qué significa estrés térmico extremo?
Es una combinación de temperatura, humedad, viento y radiación solar que genera una sensación térmica capaz de poner en riesgo la salud humana si la exposición es prolongada.
¿Cuántas personas más sufren calor extremo hoy respecto de los años 70?
Según el estudio de Nature Climate Change, alrededor de mil millones de personas adicionales experimentan al menos un día al año de estrés térmico extremo en comparación con la década de 1970.
¿Por qué aumenta el estrés térmico?
Los investigadores señalan que el principal factor es el calentamiento global provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero, que está elevando las temperaturas y prolongando las temporadas de calor intenso.