La cantidad de incendios forestales aumentó un 57% desde 2022 en la región europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que comprende 53 países de Europa y Asia Central. El organismo advirtió que los episodios son cada vez más frecuentes e intensos y reclamó a los gobiernos mejores sistemas de alerta, atención sanitaria y protección para las poblaciones expuestas.
Desde el comienzo de 2026 y hasta el 22 de julio se detectaron 1.254 incendios en Europa, que emitieron más de 8,31 millones de toneladas de dióxido de carbono. En ese período, las llamas destruyeron 254.388 hectáreas, según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales citados por Euronews.
España y Portugal registraron durante este año un aumento del 100% en la cantidad de incendios respecto del mismo período de 2025. Los focos también alcanzaron a Francia, Alemania y Grecia, en una temporada marcada por las temperaturas extremas, las sequías y los fuertes vientos.
Durante 2025, alrededor de 2,2 millones de hectáreas fueron afectadas por incendios dentro de la región europea de la OMS. La organización alertó que el calentamiento global continuará generando condiciones favorables para fuegos más extensos, destructivos y difíciles de controlar.
El cambio climático aumenta el riesgo de incendios
El director regional de la OMS para Europa, Hans Henri P. Kluge, sostuvo que los países deben prepararse para incendios forestales más frecuentes e intensos a medida que aumenta la temperatura mundial.
Las condiciones extremadamente secas, las olas de calor y los vientos fuertes elevan considerablemente el riesgo de que se inicien y propaguen los incendios. La OMS señaló, además, que estos fenómenos están aumentando no solamente en frecuencia, sino también en gravedad y duración.
El problema forma parte de una crisis climática más amplia. Las olas de calor, las inundaciones, las sequías y los incendios se convirtieron en causas crecientes de enfermedades, muertes y desplazamientos en toda Europa.
Según la OMS, los fenómenos meteorológicos extremos representan un riesgo sanitario cada vez mayor debido a la urbanización, el envejecimiento de la población y el aumento de las temperaturas. Sin políticas de adaptación y reducción de emisiones, la exposición y la vulnerabilidad seguirán creciendo durante las próximas décadas.
El humo puede viajar cientos de kilómetros
La advertencia de la OMS no se limita a las personas que viven cerca de las llamas. El humo de los incendios puede desplazarse cientos de kilómetros y deteriorar la calidad del aire en ciudades y regiones alejadas de los focos.
Entre los contaminantes liberados se encuentran las partículas finas PM2.5, el dióxido de nitrógeno, el ozono, los hidrocarburos aromáticos y el plomo. Cuando las llamas alcanzan viviendas y edificios, también pueden liberar sustancias tóxicas procedentes de plásticos, pinturas, muebles y dispositivos electrónicos.
Las partículas más pequeñas pueden penetrar profundamente en los pulmones, ingresar al torrente sanguíneo y agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares. La exposición también puede provocar irritación ocular, bronquitis, reducción de la función pulmonar, ataques de asma y, en los casos más graves, muertes prematuras.
Los niños, las personas mayores, las embarazadas y quienes padecen enfermedades respiratorias o cardiovasculares integran los grupos más vulnerables.
Qué medidas pidió la OMS a los gobiernos
Kluge reclamó sistemas de alerta temprana sobre incendios, condiciones meteorológicas y calidad del aire, acompañados por recomendaciones sanitarias claras y servicios accesibles de atención primaria y emergencias.
Para la población de las zonas afectadas, la OMS recomendó seguir las indicaciones de las autoridades, alejarse de los focos cuando sea seguro hacerlo, evitar los viajes innecesarios y utilizar mascarillas bien ajustadas —preferentemente FFP2 o N95— cuando resulte indispensable permanecer al aire libre.
También aconsejó mantener cerradas puertas y ventanas mientras haya humo, reducir otras fuentes de contaminación dentro de las viviendas, hidratarse y solicitar asistencia médica ante dificultades respiratorias, dolor en el pecho o irritaciones persistentes.
¿Cuánto aumentaron los incendios forestales en Europa?
La cantidad de incendios aumentó un 57% desde 2022 en la región europea de la OMS. España y Portugal registraron durante 2026 el doble de casos que en el mismo período del año anterior.
¿Por qué el humo de los incendios es peligroso?
El humo contiene partículas finas y sustancias tóxicas que pueden ingresar a los pulmones y al torrente sanguíneo. Puede agravar enfermedades cardiovasculares y respiratorias incluso a cientos de kilómetros del lugar del incendio.
¿Quiénes tienen mayor riesgo frente al humo?
Los niños, las personas mayores, las embarazadas y quienes tienen asma, enfermedades pulmonares o afecciones cardiovasculares presentan una mayor vulnerabilidad.