Pagano sostuvo que Crockett habló "con absoluta seguridad sobre una realidad que desconoce por completo" y rechazó que pueda trasladarse la experiencia racial de Estados Unidos al caso argentino. Como parte de su argumentación, recordó que en la Argentina nunca existieron políticas de segregación como los carteles de "solo blancos" que marcaron la historia estadounidense.
La diputada también repasó antecedentes históricos de Estados Unidos para responder a la legisladora demócrata. Mencionó el fallo de la Corte Suprema de 1857 que negó derechos a la población afrodescendiente y recordó que la segregación racial y las prohibiciones a los matrimonios interraciales persistieron durante buena parte del siglo XX. Según afirmó, Crockett intentó aplicar a la Argentina "como un zapato ajeno" conflictos propios de la sociedad estadounidense.
Además, Pagano cuestionó que la congresista utilizara la rivalidad futbolística entre Argentina y España para formular esas críticas y calificó su postura como "contradictoria", al señalar que nació en un país que protagonizó el comercio transatlántico de personas esclavizadas. No obstante, reconoció que la Argentina mantiene deudas históricas, como la invisibilización de los afroargentinos, aunque sostuvo que esos desafíos deben abordarse desde la propia historia y las leyes nacionales.
En el cierre de la carta, la legisladora exigió que Crockett se rectifique en el mismo recinto del Congreso estadounidense donde realizó sus declaraciones y la invitó a visitar el barrio porteño de San Telmo para conocer la historia de la comunidad afroargentina, escuchar el candombe y recorrer los archivos históricos vinculados a ese legado.