El ministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak salió este jueves al cruce del proyecto impulsado por La Libertad Avanza para cobrarle la atención médica y el acceso universitario a extranjeros no residentes en la provincia de Buenos Aires, una iniciativa que promete abrir una fuerte discusión política.
"Sin conocer el funcionamiento del sistema, sin saber lo que es estar en una guardia y sin haber pisado un hospital público en sus vidas, quieren responder acusaciones racistas arancelando la salud a 'extranjeros'", respondió el ministro bonaerense ante la propuesta de La Libertad Avanza.
Y agregó: "Una acción racista, discriminatoria y que además tiene nulo impacto. No existen extranjeros no residentes que utilicen nuestro sistema de salud por cosas no urgentes".
Kreplak fundamentó su rechazo al recordar un informe de la Fundación Soberanía Sanitaria del 2024, que analiza el uso del sistema de salud público por parte de extranjeros no residentes.
Según ese documento, en la provincia de Buenos Aires durante 2023, sobre más de 1,4 millones de consultas registradas, apenas el 0,2% correspondió a personas extranjeras no residentes. En internaciones, representaron el 0,81%.
Con esos números, el ministro planteó que el arancelamiento no resolvería un problema presupuestario del sistema sanitario y que la discusión responde más a una definición política sobre el modelo de salud pública que a una necesidad de financiamiento.
El proyecto fue presentado por el diputado bonaerense Agustín Romo, integrante de la agrupación Las Fuerzas del Cielo, y propone que los hospitales públicos puedan cobrar las prestaciones médicas a extranjeros transitorios o con residencia precaria, además de establecer tasas para estudiantes extranjeros que no acrediten residencia permanente en las universidades públicas bonaerenses.
La iniciativa se inscribe en una agenda que La Libertad Avanza viene impulsando para discutir el destino de los recursos estatales y que tomó fuerza en el marco de la campaña "anti Argentina" que impulsan algunos ciudadanos extranjeros tras la derrota de la Selección Argentina en la final contra España.