16.08.2026 / SALUD · ESTADOS UNIDOS

La OMS cuestionó el plan de Trump para reducir y separar las vacunas infantiles en Estados Unidos

La Organización Mundial de la Salud cuestionó los cambios impulsados por Donald Trump sobre el esquema de vacunación infantil de Estados Unidos. El organismo advirtió que reducir las inmunizaciones recomendadas y separar vacunas combinadas como la triple viral carece de respaldo científico y podría dejar a más niños expuestos a enfermedades prevenibles.



Sede central de la OMS
Sede central de la OMS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) criticó la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de impulsar una profunda revisión del calendario de vacunación infantil estadounidense. El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostuvo que las modificaciones contradicen décadas de evidencia científica y podrían reducir la protección de los niños frente a enfermedades prevenibles.

La orden de Trump busca reducir la cantidad de enfermedades para las cuales el gobierno federal recomienda la vacunación infantil y avanzar hacia la aplicación por separado de algunas vacunas que actualmente se administran de manera combinada, entre ellas la MMR o triple viral, que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola.

La iniciativa volvió además a poner en discusión una supuesta relación entre las vacunas y el autismo, una asociación que fue descartada por numerosos estudios científicos. Durante el anuncio de la medida, Trump y funcionarios de su administración realizaron afirmaciones falsas o engañosas sobre esa relación y sobre la cantidad y composición de las vacunas que reciben los niños.

La OMS defendió la seguridad de las vacunas infantiles

Tedros afirmó que las vacunas constituyen una de las principales herramientas disponibles para proteger la salud infantil y rechazó que exista evidencia que permita vincularlas con el autismo. La OMS advirtió, además, que retrasar las dosis o espaciar innecesariamente las inmunizaciones aumenta el período durante el cual los niños permanecen expuestos a enfermedades potencialmente graves.

Uno de los puntos que genera mayor preocupación es la propuesta de dividir la vacuna MMR en tres aplicaciones independientes. Según especialistas, las vacunas individuales contra sarampión, paperas y rubéola dejaron de comercializarse por separado en Estados Unidos hace años y actualmente no existen alternativas monovalentes autorizadas para reemplazar de manera inmediata la vacuna combinada.

La modificación, por lo tanto, no podría implementarse simplemente cambiando el calendario de vacunación. Las farmacéuticas tendrían que desarrollar nuevamente las vacunas individuales, montar capacidad productiva y atravesar los correspondientes procesos regulatorios. Expertos consultados por Reuters estimaron que ese proceso podría demorar hasta una década.

Más inyecciones y más visitas al médico

La separación de la triple viral también implicaría multiplicar las aplicaciones necesarias para completar el esquema de inmunización. En lugar de recibir los componentes contra sarampión, paperas y rubéola en una misma inyección, los niños tendrían que recibirlos por separado y potencialmente acudir más veces a centros de salud.

Los especialistas advirtieron que ese sistema aumentaría los costos y la complejidad logística para familias, médicos y sistemas sanitarios sin aportar un beneficio sanitario demostrado. También podría incrementar las posibilidades de que algunos niños no completen todas las dosis previstas.

La OMS señaló que la experiencia internacional tampoco respalda la dirección propuesta por Washington. La gran mayoría de los países utiliza vacunas combinadas, que permiten inmunizar contra distintas enfermedades con menos aplicaciones y facilitan el cumplimiento de los calendarios.

El riesgo de una menor cobertura adquiere especial relevancia frente al sarampión, una enfermedad altamente contagiosa que puede provocar complicaciones severas. Antes de la disponibilidad de la vacuna, causaba cientos de muertes infantiles por año en Estados Unidos. Las paperas también pueden provocar complicaciones neurológicas, sordera e infertilidad, mientras que la rubéola representa un riesgo particularmente grave durante el embarazo.

Qué cambia con la orden de Trump

La orden presidencial busca modificar la política federal de vacunación, pero no significa que todos los cambios propuestos puedan aplicarse automáticamente. Los estados conservan amplias competencias sobre los requisitos de vacunación y el gobierno federal tampoco puede obligar directamente a los laboratorios a producir vacunas individuales que actualmente no fabrican.

La discusión abre así un nuevo frente entre la administración Trump y buena parte de la comunidad científica y sanitaria estadounidense. Mientras la Casa Blanca plantea reducir y espaciar determinadas inmunizaciones, la OMS y organizaciones médicas sostienen que los esquemas actuales están respaldados por décadas de evidencia sobre seguridad y eficacia.