01.08.2026 / FIFA

Marcha atrás: la FIFA abandonó su plan para privatizar el Mundial tras el rechazo de las federaciones

Gianni Infantino anunció que no avanzará con la creación de una empresa para vender participaciones del negocio del Mundial a fondos de inversión. La iniciativa, valuada en 20.000 millones de dólares, había provocado una fuerte rebelión de la UEFA y otras confederaciones.



La FIFA decidió abandonar el controvertido proyecto para incorporar inversores privados al negocio de la Copa del Mundo. Tras una ola de críticas y la creciente oposición de las principales confederaciones del fútbol, el presidente del organismo, Gianni Infantino, confirmó que retiró la propuesta para evitar una fractura dentro de la organización. El plan contemplaba la creación de una empresa denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), valuada en unos 20.000 millones de dólares, que concentraría la explotación comercial de competencias como el Mundial y el Mundial de Clubes. La FIFA buscaba vender participaciones minoritarias a inversores privados para recaudar miles de millones de dólares adicionales destinados, según sostenía, al desarrollo del fútbol en todo el mundo. Sin embargo, la iniciativa desató una inédita rebelión dentro del organismo. La UEFA encabezó el rechazo con un duro comunicado en el que sostuvo que "el alma y la gobernanza del fútbol no son activos para comerciar" y advirtió que "nadie es dueño del fútbol". A esa posición se sumaron la Concacaf y la Confederación Asiática, mientras que la Conmebol mantuvo una postura más cautelosa y evitó respaldar abiertamente el proyecto. El rechazo era tan amplio que la propuesta no tenía los votos necesarios para ser aprobada por las 211 asociaciones miembro de la FIFA en la votación prevista para septiembre. Ante ese escenario, Infantino optó por retirarla antes de sufrir una derrota política. Al anunciar la marcha atrás, el presidente de la FIFA reconoció que el proyecto había generado más divisiones que consensos. "Quizás la propuesta tenía algunos elementos positivos, pero también ha provocado mucha división. Eso no era el objetivo y, por ese motivo, hemos decidido no seguir adelante", explicó Infantino al confirmar la decisión. La controversia también había adquirido un fuerte componente político. Entre los potenciales inversores figuraba Thrive Capital, el fondo de Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump. La cercanía entre Infantino y Trump ya venía siendo cuestionada por varias federaciones europeas y alimentó las críticas alrededor del proyecto. La presión sobre la FIFA fue creciendo durante la última semana. En Europa incluso comenzaron a circular advertencias sobre un posible boicot de las federaciones de la UEFA a futuras competiciones organizadas por la FIFA si el organismo insistía con la privatización parcial del Mundial. Ese escenario terminó acelerando la decisión de retirar la propuesta antes de que llegara a votación. Con la iniciativa archivada, Infantino busca ahora recomponer la relación con las confederaciones y cerrar uno de los mayores conflictos políticos que enfrentó desde que asumió la presidencia de la FIFA. La organización aseguró que continuará buscando nuevas formas de financiar el desarrollo del fútbol, aunque sin avanzar, por ahora, con la apertura del negocio del Mundial al capital privado. Qué era FIFA Forward Enterprise
El proyecto contemplaba la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una subsidiaria propiedad de la FIFA que concentraría sus operaciones comerciales y de eventos.

La organización pretendía recaudar hasta 4.200 millones de dólares mediante la venta de participaciones minoritarias y sin control a inversores externos, sobre una valuación inicial de 20.000 millones. Reuters informó que las participaciones ofrecidas podrían alcanzar hasta el 20% de la compañía.

La FIFA trabajó con JP Morgan para estructurar la operación y aseguró que los inversores externos no tendrán funciones operativas. También afirmó que conservará el control exclusivo sobre la gobernanza del fútbol, las competiciones, el calendario internacional y las decisiones deportivas y regulatorias.

La organización presentó el proyecto como una herramienta para multiplicar los recursos destinados al desarrollo del fútbol. Según su propuesta oficial, cada una de las 211 asociaciones nacionales podría acceder de manera opcional a hasta 20 millones de dólares adicionales para proyectos especiales.

"Esto se trata de la democratización del fútbol en todo el mundo", sostuvo Infantino al defender la iniciativa.

La dura respuesta de la UEFA

La reacción de la UEFA fue inmediata y abrió un nuevo capítulo en la creciente disputa entre las dos principales estructuras de poder del fútbol internacional.

"Esto cruza una línea que las instituciones que gobiernan el fútbol nunca deberían cruzar", señaló la organización europea.

La UEFA cuestionó especialmente la falta de transparencia sobre los potenciales beneficiarios de la operación y sostuvo que "el alma y la gobernanza del fútbol no son activos para comerciar". Además, lanzó una definición directa contra el proyecto: "Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No es de la FIFA para venderlo".

La organización europea reúne a 55 de las 211 federaciones nacionales que integran la FIFA, por lo que su oposición puede convertirse en un obstáculo importante para que Infantino consiga aprobar el proyecto.

La discusión llega, además, después de varios enfrentamientos entre ambas organizaciones. Reuters señaló que las relaciones entre FIFA y UEFA se deterioraron durante los últimos años y que el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, incluso se ausentó de la final del último Mundial tras desacuerdos relacionados con cuestiones disciplinarias, arbitraje y organización.

Los Kushner y la creciente relación entre Infantino y Trump

La posible participación de Joshua Kushner agregó una dimensión política a la controversia. Kushner fundó Thrive Eternal, un vehículo de inversión de largo plazo creado por Thrive Capital que ya adquirió este año una participación minoritaria en los San Francisco Giants de las Grandes Ligas de béisbol estadounidense.

Joshua es hermano de Jared Kushner, esposo de Ivanka Trump y yerno del presidente de Estados Unidos. AP destacó que el Mundial de 2026 profundizó los vínculos políticos y personales entre Infantino y Trump, una relación que ya había generado cuestionamientos dentro del fútbol europeo.

El torneo disputado en Estados Unidos, México y Canadá también dejó cifras comerciales récord. Según AP, la FIFA obtuvo alrededor de 12.000 millones de dólares en ingresos vinculados al Mundial 2026, en un torneo marcado además por precios inéditamente altos en entradas y paquetes de hospitalidad.

Días antes de conocerse el proyecto, Infantino ya había anticipado el rumbo. El 18 de julio afirmó ante representantes de las federaciones miembro que el éxito comercial del Mundial había abierto nuevas oportunidades de inversión y que la FIFA pretendía "liberar el potencial comercial" de la organización.