Los ciudadanos de Kansas votaron este martes en contra de una enmienda constitucional que proponía modificar la forma en que se integran los jueces de la Corte Suprema del estado. Con cerca del 61% de los votos por el "No" frente al 39% por el "Sí", la propuesta quedó descartada y continuará vigente el actual sistema de selección judicial.
La reforma planteaba que los integrantes del máximo tribunal dejaran de ser elegidos mediante un proceso de nominación y designación para pasar a ser elegidos directamente por los ciudadanos en elecciones estatales. Los promotores sostenían que el cambio haría al Poder Judicial "más democrático" y permitiría que los votantes tuvieran mayor influencia sobre quienes interpretan la Constitución del estado.
Sin embargo, sus detractores argumentaban que la medida terminaría politizando aún más la Justicia, obligando a los jueces a hacer campaña, recaudar fondos y depender de grandes donantes para competir electoralmente.
Por qué esta elección era mucho más que una reforma judicial
Aunque la pregunta del referéndum parecía técnica, el trasfondo era profundamente político.
El conflicto comenzó en 2019, cuando la Corte Suprema de Kansas resolvió que la Constitución estatal protege el derecho al aborto. Esa decisión limitó la capacidad del Congreso local para prohibir esa práctica.
Tres años después, en 2022, los ciudadanos de Kansas protagonizaron una de las primeras grandes votaciones posteriores al fallo Dobbs de la Corte Suprema de Estados Unidos —que eliminó la protección federal del derecho al aborto— y rechazaron modificar la Constitución estatal para permitir restricciones más amplias al aborto.
Desde entonces, los sectores conservadores comenzaron a impulsar otra estrategia: cambiar la composición del tribunal.
En lugar de modificar nuevamente la Constitución sobre el aborto, buscaron transformar el mecanismo mediante el cual llegan los jueces a la Corte Suprema estatal. La expectativa era que, con elecciones populares, pudieran incorporarse magistrados más conservadores en los próximos años y eventualmente revertir el precedente judicial de 2019.
Cómo funciona actualmente la Corte Suprema de Kansas
Desde 1958, Kansas utiliza un sistema conocido como selección por mérito.
Cuando se produce una vacante, una comisión integrada por abogados y representantes civiles evalúa a los postulantes y presenta una terna al gobernador, que elige a uno de ellos. Luego, esos jueces enfrentan periódicamente elecciones de ratificación, en las que los ciudadanos deciden si continúan o no en el cargo. Ningún juez de la Corte Suprema estatal fue removido mediante ese mecanismo.
Los republicanos cuestionaban especialmente el peso que tienen los abogados dentro de esa comisión de selección y sostenían que el sistema otorga demasiado poder a una élite jurídica. Los opositores respondían que justamente ese mecanismo protege la independencia judicial frente a la política partidaria.
Un debate nacional sobre la independencia judicial
La votación de Kansas refleja una discusión que atraviesa cada vez más estados de Estados Unidos.
En los últimos años, las elecciones judiciales se transformaron en algunas de las campañas más costosas del país, con millones de dólares aportados por organizaciones políticas, empresas y grupos de interés para influir en la composición de las cortes estatales. Casos como el de Wisconsin mostraron cómo esos comicios pueden convertirse en verdaderas batallas partidarias.
Por eso, para muchos analistas, el rechazo en Kansas fue interpretado no solo como una defensa del actual sistema de designación de jueces, sino también como una señal de resistencia a una mayor politización del Poder Judicial en un estado que ya había sorprendido en 2022 al respaldar el derecho al aborto mediante referéndum.