Así lo confirmó el presidente Javier Milei en medio del reordenamiento legislativo por parte del oficialismo. Previamente, la senadora Patricia Bullrich había anticipado que la decisión del bloque es “avanzar hacia medidas más estructurales”. Y el libro no lo es.
Frente al intento del Gobierno Nacional de desregular el mercado, Víctor Malumián, Cecilia Fanti y Alejandro Dujovne advirtieron a Política Argentina sobre qué significa y cuáles son las implicancias de esta embestida contra la industria del libro a futuro. "Esto no va a ir a buen puerto”, alertaron.
Mientras el Gobierno apuesta por la desregulación, la plataforma de Marcos Galperín se prepara para absorber las ventas mediante descuentos imposibles de igualar, amenazando así la supervivencia de las editoriales independientes y las librerías de barrio.
Con más de dos décadas protegiendo la red federal de librerías de barrio y permitiendo el florecimiento de editoriales independientes y nuevos autores nacionales, el gobierno libertario reflota -por tercera vez- la desregulación del sector mediante la derogación de una ley que surgió al calor de la crisis.
Por iniciativa del ministro Federico Sturzenegger, el oficialismo intenta derogar de un plumazo la Ley 25.542 y modificar, además, aspectos de la Ley 25.446 de Fomento del Libro y la Lectura. El experimento de la desregulación ya demostró sus resultados negativos en el mundo. Desde la Cámara Argentina del Libro (CAL) expresaron su rechazo a la embestida gubernamental.